El expresidente de la Asamblea Constituyente advierte que el proyecto de Daniel Noboa amenaza los derechos conquistados en Montecristi, especialmente los de los migrantes ecuatorianos.
Alberto Acosta, expresidente de la Asamblea Constituyente de Montecristi (2007–2008), lanzó una contundente advertencia sobre la propuesta de Daniel Noboa de convocar a una nueva constituyente. En su reflexión titulada “La Constitución de nuestros migrantes… amenazada”, Acosta calificó de “cheque en blanco” la idea de someter al país a una consulta popular sin un debate transparente ni un texto previo conocido.
“Daniel Noboa propone dar a conocer el contenido de su constitución solo si gana en la consulta popular. Quién sabe si apuesta a que la curiosidad sea tan fuerte como para otorgarle una suerte de cheque en blanco… y así confeccionarse una constitución a su medida”, señaló.
Acosta sostiene que detrás de la iniciativa de Noboa se esconde la intención de desmontar la Constitución de Montecristi, que consagró derechos fundamentales y transformó el sentido del Estado ecuatoriano. Según el exconstituyente, se busca volver a “constituciones ligeritas, de pocos artículos, destinadas a sostener el status quo”.
DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS MIGRANTES
Uno de los aspectos que Acosta considera más amenazados es el régimen constitucional de movilidad humana, redactado con la participación activa de los migrantes ecuatorianos durante la Asamblea de Montecristi.
Por primera vez —resalta— un país incorporó de forma integral el tratamiento constitucional de la migración, el refugio, el asilo y el desplazamiento interno desde una perspectiva de derechos humanos.
“El Ecuador reconoció que es un país de origen, tránsito, destino y retorno migratorio”, recordó.
En la Constitución vigente se establecieron 58 artículos vinculados a la movilidad humana, distribuidos en siete títulos, donde se garantiza el principio de igualdad, la no discriminación por condición migratoria y el derecho a no ser considerado ilegal por esa razón.
UNA CONSTITUCIÓN HUMANISTA Y UNIVERSAL
Acosta subraya que los artículos de Montecristi no solo protegieron a los migrantes ecuatorianos, sino que también reconocieron el principio de ciudadanía universal, proponiendo la libre movilidad de todos los habitantes del planeta y el fin progresivo de la condición de extranjero.
“Los emigrantes son seres humanos. No pueden ser vistos únicamente como fuente de remesas o votos. Reconocer su carácter de seres humanos con derechos marca y define el contenido de la Constitución de Montecristi”, afirmó.
El texto de 2008, dice Acosta, cristalizó como pocas constituciones en el mundo el espíritu del artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: el derecho a circular libremente, elegir residencia, salir y regresar a su país.
UN LLAMADO A DEFENDER MONTECRISTI
Finalmente, Acosta advierte que los avances logrados en materia de derechos sociales y de movilidad humana están en riesgo si prospera la propuesta de Noboa.
“Poner en riesgo estos avances conseguidos a través de dolorosos procesos de rupturas familiares y de largas luchas solo merece un rotundo NO”, concluyó.
FIN
