En el marco de la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, expuso la hoja de ruta diplomática de Beijing para 2026. En una conferencia de prensa de una hora y veinte minutos, el canciller defendió el multilateralismo, reivindicó el papel del Sur Global, ratificó la cooperación con América Latina y el Caribe, y marcó posición sobre Estados Unidos, Europa, Rusia, Medio Oriente y Taiwan

China presenta una diplomacia centrada en estabilidad, multilateralismo y desarrollo

La intervención de Wang Yi se produjo en un contexto internacional marcado por conflictos abiertos, tensiones geopolíticas, proteccionismo y disputa por la gobernanza global. Desde esa premisa, el canciller sostuvo que China busca proyectarse como una “fuerza de paz, estabilidad y justicia” en un mundo convulso.

El jefe de la diplomacia china remarcó que la política exterior de Beijing seguirá guiada por la defensa de la soberanía nacional, el rechazo al hegemonismo, la oposición a las prácticas unilaterales y la promoción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad, uno de los conceptos centrales impulsados por el presidente Xi Jinping.

Según Wang Yi, la diplomacia china no solo responde a intereses nacionales, sino que pretende ofrecer certidumbre internacional en un escenario de cambios acelerados. En esa línea, subrayó que China se mantendrá como un actor comprometido con el derecho internacional, la ONU y el verdadero multilateralismo.

La diplomacia de Xi Jinping y las prioridades de China para 2026

Uno de los ejes de la conferencia fue la llamada “diplomacia de Jefe de Estado”, que Wang Yi definió como el ancla de la acción exterior china. Destacó que en 2025 el presidente Xi Jinping sostuvo encuentros y comunicaciones estratégicas con líderes de potencias y países vecinos, fortaleció la cooperación con el Sur Global y presidió foros clave como la OCS y el Foro China-CELAC.

Para 2026, Wang Yi anticipó una agenda diplomática intensa. China recibirá invitados de distintas regiones, organizará la Reunión de Líderes Económicos del APEC en Shenzhen y la segunda Cumbre China-Estados Árabes, además de varias visitas de alto nivel al exterior.

El canciller dejó claro que Beijing pretende usar estos espacios para consolidar su visión de un orden internacional más multipolar, menos dependiente de los centros tradicionales de poder y más abierto a la participación de los países en desarrollo.

América Latina y el Caribe: China rechaza presiones externas y reafirma la cooperación

Uno de los mensajes de mayor interés para América Latina fue la respuesta de Wang Yi a las presiones de Estados Unidos sobre la región. El ministro rechazó abiertamente cualquier intento de reeditar lógicas de tutela hemisférica y afirmó que los recursos, el rumbo político y las alianzas de América Latina y el Caribe deben ser decididos por sus propios pueblos.

Wang Yi sostuvo que la relación entre China y América Latina y el Caribe es una expresión de cooperación entre países del Sur Global, basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana y el beneficio compartido. También insistió en que Beijing no busca imponer agendas, ni obligar a terceros a tomar partido, ni convertir la relación con la región en un juego geopolítico.

En ese marco, recordó que en la reciente reunión ministerial del Foro China-CELAC se lanzaron cinco grandes programas de cooperación: solidaridad, desarrollo, civilizaciones, paz y pueblos, concebidos como la hoja de ruta para avanzar hacia la modernización compartida.

Para la región, este pronunciamiento ratifica que China seguirá apostando por una presencia activa en América Latina no solo en comercio e infraestructura, sino también en diplomacia, intercambio cultural, conectividad, cooperación Sur-Sur y articulación política.

China, Rusia y la defensa de un mundo multipolar

Sobre la relación con Rusia, Wang Yi insistió en que la asociación estratégica integral entre ambos países se basa en igualdad, respeto mutuo y beneficios compartidos. Recalcó que no se trata de una alianza dirigida contra terceros, sino de un vínculo fundado en la no alineación, la no confrontación y la independencia estratégica.

El canciller presentó la relación sino-rusa como un factor de estabilidad frente a intentos de rediseñar las reglas del comercio y del derecho internacional desde posiciones unilaterales. En su discurso, asoció esta cooperación con la defensa de los resultados del orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial y con la construcción de un mundo multipolar.

Estados Unidos, Europa y el nuevo equilibrio internacional

En cuanto a Estados Unidos, Wang Yi evitó un tono de ruptura y planteó que China y EE.UU. deben optar por el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación de ganancias compartidas. Señaló que ninguna de las dos potencias puede cambiar a la otra, pero sí pueden transformar la forma de relacionarse.

También anticipó que 2026 puede ser un año relevante para los vínculos bilaterales, siempre que ambas partes gestionen riesgos, eliminen interferencias y preparen adecuadamente los intercambios de alto nivel.

Respecto de Europa, Wang Yi afirmó que Beijing ve al continente como un polo natural del mundo multipolar y un socio clave para la modernización china. Valoró el crecimiento del comercio bilateral, el aumento del turismo europeo en China y los nuevos acuerdos de cooperación, al tiempo que cuestionó el proteccionismo y defendió que la interdependencia no debe interpretarse como amenaza.

Gaza, Irán y la posición china sobre Medio Oriente

En la conferencia, Wang Yi mantuvo una línea clara sobre Medio Oriente: cese al fuego, respeto a la soberanía, rechazo al uso abusivo de la fuerza y salida política negociada. Sobre Irán, cuestionó los ataques militares de EE.UU. e Israel y advirtió sobre el riesgo de escalada regional.

En el caso palestino, reiteró que la única salida razonable sigue siendo la solución de dos Estados. Para Beijing, cualquier mecanismo posguerra en Gaza debe fortalecer, y no debilitar, ese principio. El mensaje apunta a reforzar el perfil de China como actor que busca mostrarse cercano a las posiciones del Sur Global y crítico de las intervenciones militares unilaterales.

Taiwan, Asia y la defensa de las líneas rojas de Beijing

Wang Yi fue categórico al referirse a Taiwan. Ratificó que la isla es una parte inalienable de China, negó cualquier validez a los intentos de presentar a Taiwan como un país independiente y calificó la cuestión como una línea roja que no puede ser cruzada.

En paralelo, destacó que Asia sigue siendo una región relativamente estable en comparación con otras zonas del mundo y atribuyó parte de esa estabilidad a la política china de buena vecindad, cooperación y multilateralismo abierto. También defendió la continuidad de las negociaciones sobre el Código de Conducta en el Mar Meridional de China.

El Sur Global y la reforma de la gobernanza mundial

Otro eje central fue el papel del Sur Global. Wang Yi sostuvo que su ascenso colectivo es uno de los rasgos distintivos de la actual transformación del sistema internacional. Recordó que en las últimas décadas el peso económico del Sur Global pasó del 24% a más del 40% de la economía mundial.

Desde esa perspectiva, China se presenta como parte de ese bloque y no como una potencia separada de él. Por eso impulsó durante la conferencia conceptos como la Iniciativa para la Gobernanza Global, el fortalecimiento de la ONU, la ampliación de la representación de los países en desarrollo y el uso de espacios como BRICS, OCS y G77+China para defender intereses comunes.

Un mensaje con implicaciones para Ecuador y la región

Para América Latina, y particularmente para países como Ecuador, la conferencia de Wang Yi deja varias señales relevantes. La primera es que China reafirma su interés estratégico en la región en medio de mayores presiones de Washington. La segunda es que Beijing seguirá promoviendo plataformas de cooperación política y económica no subordinadas a agendas externas. Y la tercera es que el gigante asiático busca consolidar una narrativa de estabilidad, apertura, comercio, modernización y respeto a la soberanía nacional.

En un escenario de reconfiguración global, el mensaje de Wang Yi apunta a reforzar la imagen de China como actor indispensable para comprender la nueva disputa por el orden internacional, la gobernanza global y los equilibrios del Sur Global.

Con información del Ministerio de Relaciones Exteriores de China

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