Según los informes del equipo, el ratón se recuperó satisfactoriamente.

Un agente de inteligencia artificial de Anthropic participó en una operación cerebral a un ratón con epilepsia, en la que tomó decisiones importantes de manera casi autónoma.

En el experimento, presentado en X por Gabriel Ocana-Santero, cofundador y director ejecutivo de Exin Therapeutics e investigador formado en Oxford, el agente Claude Sonnet 5 fue capaz de seleccionar un tratamiento experimental, identificar la zona del cerebro en la que debía intervenir y controlar un dispositivo robótico para administrar la terapia, sin recibir instrucciones sobre qué tratamiento elegir ni dónde inyectarlo.

Para llevar a cabo el procedimiento, el equipo proporcionó al agente un modelo de ratón con epilepsia y una hoja de cálculo con 19 posibles terapias génicas. A partir de artículos científicos, el sistema eligió una opción, calculó las coordenadas de intervención y dirigió una plataforma quirúrgica motorizada diseñada a medida. También supervisó la operación mediante una cámara para detectar posibles complicaciones, como sangrado.

«No voy a volver a intentarlo»

El procedimiento estuvo supervisado por un cirujano que realizó la apertura del cráneo para acceder al cerebro, mientras que un veterinario supervisó la intervención, aprobó cada paso irreversible y contó con un interruptor físico de emergencia para detener los motores. 

Uno de los momentos más llamativos ocurrió cuando el sistema detectó un problema de calibración. Después de una desconexión, los controles de seguridad bloquearon un movimiento porque la coordenada calculada para el eje Y era de 34 milímetros, por encima del límite operativo de 30 milímetros.

Aunque el operador humano le pidió que continuara, la IA se negó: «No voy a volver a intentarlo». Tras reiniciar el punto de referencia, conocido como ‘bregma cero’, el agente volvió a rechazar la operación y advirtió: «No voy a intentarlo una tercera vez». Finalmente, el equipo tuvo que corregir manualmente el código del sistema. Tras la operación, el ratón se recuperó satisfactoriamente.

Para el experimento se probaron varios modelos de Claude (Anthropic): Opus 5.5, que se negó de entrada por implicar experimentación biológica; Opus 5, que hizo una prueba en seco pero declinó el vivo admitiendo que no estaba seguro de poder terminar; y Claude Sonnet 5, que ejecutó la operación.

Con información de – RT

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