El Gobierno de Ecuador avanza en la implementación de un subsidio eléctrico temporal para aliviar a los hogares afectados por la reciente ola de calor y fallas en el suministro.

La medida cubriría consumos de hasta 180 kWh en abril y tendría un impacto fiscal estimado entre $20 millones y $30 millones, según confirmó la ministra de Finanzas, Sariha Moya.

Subsidio eléctrico focalizado y temporal

La compensación anunciada por el Ejecutivo no será permanente.

Se trata de una medida puntual dirigida a hogares que enfrentaron interrupciones del servicio eléctrico y un incremento inusual en su consumo debido a las altas temperaturas.

La ministra Sariha Moya explicó que el beneficio cubrirá consumos de hasta 180 kilovatios hora (kWh) en abril, lo que permitirá reducir el impacto económico en las familias más afectadas.

Impacto fiscal: entre $20 y $30 millones

Desde el Ministerio de Economía y Finanzas se evalúan distintos escenarios para calcular el costo real del subsidio.

La proyección inicial ubica el gasto estatal entre $20 millones y $30 millones.

“Es algo que estamos contemplando y tenemos los recursos para afrontarlo.

Es costeable”, señaló la ministra en una entrevista radial.

La disponibilidad presupuestaria ha sido clave para avanzar con la medida sin comprometer la estabilidad fiscal.

Ola de calor y aumento del consumo eléctrico

Las provincias del Litoral ecuatoriano han experimentado temperaturas inusualmente altas durante abril, lo que ha incrementado significativamente la demanda de energía eléctrica.

El uso prolongado de aires acondicionados y ventiladores elevó el consumo doméstico, provocando sobrecargas y cortes puntuales del servicio.

Esta situación se agravó tras eventos asociados a una tormenta solar, que también impactaron la estabilidad del sistema eléctrico.

Gobierno alista decreto para definir beneficiarios

El presidente Daniel Noboa anunció que el alivio llegará a través de la planilla eléctrica, representando un ahorro directo para los hogares.

Se espera la emisión de un decreto ejecutivo que establecerá los criterios de selección de las zonas beneficiadas y el mecanismo de aplicación del subsidio.

La medida busca ser precisa y focalizada para maximizar su efectividad.

Este subsidio forma parte de una estrategia de respuesta inmediata ante eventos climáticos extremos y fallas en la infraestructura energética.

Aunque el impacto fiscal es moderado, refleja la presión creciente sobre el sistema eléctrico nacional en escenarios de alta demanda.

Expertos señalan que medidas temporales como esta ayudan a mitigar efectos sociales inmediatos, pero también evidencian la necesidad de fortalecer la capacidad energética del país a largo plazo.

Con información de El Universo

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