El Concejo Metropolitano aprobó el incremento con 14 votos a favor y seis en contra. La nueva tarifa regirá desde el 1 de enero de 2027 y estará condicionada a mejoras en el servicio de transporte público.
El pasaje del transporte público convencional en Quito subirá de $ 0,35 a $ 0,40 desde enero de 2027, luego de que el Concejo Metropolitano aprobara este martes 8 de septiembre la ordenanza que establece el nuevo esquema tarifario.

La decisión se tomó después de una sesión extraordinaria que comenzó a las 11:30 y terminó alrededor de las 17:00, tras cinco horas de debate.
La votación terminó con 14 votos a favor, seis en contra, ninguna abstención y dos ausencias.
El incremento también tendrá impacto en las rutas rurales e intracantonales del Distrito Metropolitano de Quito, donde las tarifas podrán llegar hasta $ 0,50 adicionales, dependiendo del recorrido.
¿Cuándo subirá el pasaje de los buses en Quito?
La nueva tarifa entrará en vigencia el 1 de enero de 2027. Hasta diciembre de 2026, el pasaje urbano convencional se mantendrá en $ 0,35.
El Municipio de Quito planteó que el incremento esté acompañado de un mecanismo de compensación para los transportistas de hasta $ 8.000 por cada unidad habilitada durante 2026.
En total, el proyecto contempla aproximadamente $ 23,3 millones de recursos municipales destinados a este mecanismo.
Sin embargo, el pago de estas compensaciones estará condicionado al cumplimiento de obligaciones relacionadas con la operación y la calidad del servicio.
¿Cuánto costará el pasaje en las zonas rurales de Quito?
El impacto será mayor para quienes utilizan determinadas rutas rurales e intracantonales.
El documento tarifario proyectado para 2027 contempla valores diferenciados para recorridos en sectores como Los Chillos, Tumbaco, Pifo, El Quinche, Calderón y Quitumbe.
Entre las tarifas mencionadas durante el debate constan:
- Marín-Píntag: $ 1,10.
- Río Coca-El Quinche: $ 1,45.
- Quitumbe-Aeropuerto: $ 1,70.
- Mercado San Roque-El Quinche: $ 2,40.
Para estos recorridos también se establece una tarifa preferencial reducida.
El concejal Andrés Campaña cuestionó el impacto que tendrán estos valores para los usuarios que viven en las zonas rurales y deben recorrer largas distancias para llegar al centro de Quito.
El aumento del pasaje genera debate por la calidad del servicio
El incremento no estuvo relacionado únicamente con los costos que enfrentan los transportistas.
Durante las mesas de trabajo y los debates previos, los concejales y ciudadanos cuestionaron problemas recurrentes del transporte convencional, entre ellos el correteo entre buses, el exceso de velocidad, el irrespeto a las paradas y los siniestros de tránsito.
La discusión planteó una condición central: el aumento de la tarifa debe estar acompañado de mejoras que puedan ser verificadas por los usuarios.
Los concejales Analía Ledesma, Andrés Campaña, Bernardo Abad, Blanca Paucar y Fidel Chamba se pronunciaron en contra de la medida.
Campaña cuestionó especialmente el impacto de los nuevos valores en las rutas rurales y sostuvo que existen recorridos en los que el incremento será considerable para quienes utilizan diariamente el transporte público.
¿Qué dijeron los concejales que votaron a favor?
La propuesta recibió el respaldo del alcalde Pabel Muñoz y de los concejales Adrián Ibarra, Cristina López, Darío Cahueñas, Diana Cruz, Diego Garrido, Emilio Uzcátegui, Estefanía Grunauer, Fernanda Guillén, Fernanda Racines, Gabriel Noroña, Héctor Cueva, Joselyn Mayorga y Mónica Proaño.
En contra votaron Analía Ledesma, Andrés Campaña, Bernardo Abad, Blanca Paucar, Fidel Chamba y Michael Aulestia.Los concejales Juan Báez y Sandra Hidalgo no asistieron a la sesión.
El Municipio condiciona la compensación a mejoras en los buses
El alcalde Pabel Muñoz aseguró durante el debate que la compensación a los transportistas no será automática y que estará vinculada al cumplimiento de las condiciones establecidas en la ordenanza.
El objetivo es que el usuario no solamente pague más, sino que pueda percibir mejoras en la atención, la operación y la infraestructura del sistema.
Muñoz también señaló que el sistema integrado de recaudo será una pieza importante para transformar la movilidad de Quito.
Por su parte, María Fernanda Racines, vicealcaldesa de Quito, explicó que la ordenanza establece un cronograma de obligaciones para el sector del transporte.
Tecnología y geolocalización para controlar a los buses
Uno de los componentes de la nueva regulación será la utilización de tecnología para fiscalizar el servicio.
El Municipio plantea implementar sistemas que permitan controlar recorridos, velocidades, frecuencias y conductores, además de mecanismos para que los pasajeros puedan reportar incumplimientos.
Racines explicó que los chips de geolocalización permitirán comprobar si los buses cumplen con las frecuencias y recorridos establecidos.
La intención es que el cumplimiento de estas obligaciones pueda ser verificado antes de que se desembolsen las compensaciones previstas.
Quito ya fiscaliza las rutas del transporte convencional
El incremento tarifario ocurre mientras el Municipio mantiene operativos de control sobre los buses convencionales.
Entre junio y agosto de 2026 se realizaron 120 jornadas de control, mientras que semanalmente se fiscalizaron 42 rutas de los corredores Sur Occidental y Central Norte.
Las autoridades revisan aspectos como frecuencias, recorridos y condiciones de prestación del servicio.
Además, la Agencia Metropolitana de Tránsito mantiene controles sobre infracciones relacionadas con el transporte público, entre ellas circular con las puertas abiertas, recoger pasajeros en sitios no autorizados o incumplir señales.
El Municipio también comenzó a utilizar usuarios incógnitos para identificar irregularidades durante los viajes.
Transportistas inicialmente pidieron una tarifa de $ 0,65
El nuevo valor de $ 0,40 es el resultado de un proceso de negociación que incluyó siete sesiones de la Comisión de Movilidad y 13 mesas de trabajo entre el Municipio y los transportistas.
El sector había planteado inicialmente elevar la tarifa hasta $ 0,65, pero esa propuesta no fue aceptada.
La alternativa finalmente aprobada establece mantener la tarifa de $ 0,35 durante 2026 mediante un mecanismo de compensación y llevarla a $ 0,40 a partir de 2027, bajo determinadas condiciones.
Jorge Yánez, representante de los transportistas, defendió el incremento y sostuvo que es necesario para garantizar la sostenibilidad del sistema.
El dirigente también aseguró que el sector debe identificar y separar a quienes incumplan las normas para mejorar la relación entre transportistas y usuarios.
¿Qué cambia para los pasajeros de Quito?
Desde enero de 2027, el pasajero que utilice un bus convencional urbano deberá pagar $ 0,40, cinco centavos más que la tarifa actual.
En las rutas rurales e intracantonales, el valor dependerá del recorrido y podrá representar incrementos superiores.
La ordenanza establece, además, obligaciones para las empresas de transporte y mecanismos de control que buscan vincular el pago de compensaciones con la mejora efectiva del servicio.
Por ahora, el punto central de la nueva tarifa es claro: los usuarios pagarán más desde 2027, pero el Municipio busca que ese incremento esté acompañado de controles, tecnología y mejoras comprobables en el transporte público de Quito.
Con información de – El Universo
