Quito plantea ampliar el protocolo ‘Cero Acoso’ del Metro a todo el transporte público de la capital para reforzar la protección de mujeres, niñas y adolescentes frente al acoso sexual.
La iniciativa consta en la Declaración de Iñaquito, suscrita el 14 de octubre de 2026 en el marco del Acuerdo Quito 2034, pero todavía requiere definir cómo se aplicará en los buses y cuáles serán los mecanismos de denuncia.

La seguridad de los pasajeros vuelve al centro del debate sobre la movilidad en Quito. La Declaración de Iñaquito incorpora el compromiso de extender el protocolo ‘Cero Acoso’ del Metro a todo el sistema de transporte público, una medida que busca ampliar la prevención y la respuesta ante situaciones de violencia durante los desplazamientos por la ciudad.
El planteamiento forma parte del eje de seguridad humana, convivencia pacífica y derechos del Acuerdo Quito 2034, una iniciativa que reúne al Municipio y a distintos sectores de la sociedad para establecer compromisos de largo plazo.
Aunque el documento establece la necesidad de extender el protocolo, aún deben precisarse los mecanismos operativos, la tecnología que se utilizará en cada tipo de unidad y el cronograma para su aplicación generalizada. Por tanto, el anuncio no significa que el procedimiento ya esté implementado en todos los buses urbanos y rurales de la capital.
¿Qué establece la Declaración de Iñaquito sobre el ‘Cero Acoso’?
Suscrita el 14 de octubre de 2026, la Declaración de Iñaquito plantea incorporar el protocolo ‘Cero Acoso’ del Metro de Quito a todo el transporte público de la ciudad.
La iniciativa busca fortalecer la protección de niñas, adolescentes y mujeres, además de promover condiciones de movilidad más seguras para niños, niñas y adultos mayores.
El documento también contempla impulsar una campaña conjunta entre instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil para combatir la violencia en sus distintas expresiones y fomentar una cultura de convivencia pacífica.
Uno de los puntos pendientes será determinar cómo se coordinará la atención de denuncias entre conductores, centros de control, personal de seguridad y organismos competentes, especialmente en las unidades que no forman parte del sistema municipal de transporte.
¿Cómo funciona actualmente el protocolo ‘Cero Acoso’ en el Metro de Quito?
En el Metro de Quito, el mecanismo contempla el uso de un interfono instalado en los trenes para alertar sobre una situación de acoso. La persona afectada puede comunicar lo ocurrido al personal de control, que activa el procedimiento de respuesta y coordina la intervención correspondiente en la siguiente estación.
El objetivo es facilitar la denuncia y permitir que el personal encargado actúe oportunamente ante una posible agresión.
La estrategia municipal también dispone de mecanismos de alerta en otros componentes del transporte metropolitano. Según información publicada por el Municipio y las entidades de transporte, en determinadas unidades se puede reportar el acoso mediante un mensaje SMS al número 6367 con la palabra ‘acoso’, botones de alerta o códigos QR, de acuerdo con los recursos disponibles en cada sistema.
Sin embargo, extender el protocolo a toda la red de buses requiere definir cómo se adaptarán estos procedimientos a las diferentes operadoras y unidades que prestan el servicio en el Distrito Metropolitano.
‘Cero Acoso’ tiene antecedentes en los buses de Quito
La propuesta no parte de cero. En marzo de 2017 se implementó en los buses urbanos de Quito el plan ‘Bájale al Acoso’, que permitía reportar situaciones de acoso sexual mediante mensajes de texto.
Posteriormente, la estrategia municipal ‘Cero Acoso’ se fortaleció mediante la coordinación entre instituciones responsables del transporte y de la atención a víctimas. En 2022 se formalizó su aplicación en el sistema integrado de transporte metropolitano y, en años posteriores, se incorporaron mecanismos de alerta y respuesta en distintos componentes de la red.
En los trolebuses, por ejemplo, se han implementado botones de pánico y otras herramientas de denuncia. Estas experiencias pueden servir como referencia para la ampliación propuesta en la Declaración de Iñaquito, aunque su aplicación en todo el transporte público dependerá de las decisiones operativas que adopten las autoridades.
¿Qué falta para aplicar el protocolo en todos los buses?
Para que el compromiso se convierta en una medida efectiva, será necesario establecer aspectos que todavía no están detallados en la declaración.
Entre los principales puntos pendientes están:
- Mecanismos de denuncia: determinar si todas las unidades tendrán botones de alerta, códigos QR, mensajes SMS u otras alternativas.
- Protocolos de respuesta: establecer qué deben hacer los conductores, los centros de control y el personal de seguridad cuando reciben una denuncia.
- Coordinación institucional: definir cómo participarán las operadoras de transporte y las entidades municipales responsables de atender estos casos.
- Capacitación: preparar a conductores y personal operativo para responder ante situaciones de acoso y proteger a las personas afectadas.
- Cronograma de implementación: establecer las etapas, los recursos y las fechas para extender el sistema al conjunto de la red.
La eficacia de la medida dependerá no solo de la tecnología disponible, sino también de que los usuarios conozcan cómo denunciar, reciban atención oportuna y cuenten con garantías de protección durante el procedimiento.
Acuerdo Quito 2034 busca mantener los compromisos más allá de cada administración
La Declaración de Iñaquito también plantea dar continuidad al Acuerdo Quito 2034 más allá de los períodos de gestión municipal, con responsabilidades definidas y mecanismos de seguimiento.
En materia de movilidad, el compromiso de extender el protocolo ‘Cero Acoso’ se relaciona con una agenda más amplia de seguridad, derechos y convivencia en el espacio público. El desafío será traducir estos objetivos en acciones verificables y sostenidas en el tiempo.
La seguridad en el transporte público ya figuraba entre los compromisos de la Declaración del Bicentenario, suscrita el 26 de noviembre de 2025. La novedad del documento de octubre de 2026 es que plantea expresamente llevar el protocolo del Metro al conjunto del transporte público.
Seguridad en los buses, en medio del debate por el alza de pasajes
La iniciativa se conoce mientras Quito se prepara para el incremento de la tarifa del transporte urbano, que pasará de USD 0,35 a USD 0,40 desde el 1 de enero de 2027, según la ordenanza aprobada por el Concejo Metropolitano.
Aunque la tarifa y la seguridad son asuntos distintos, ambos forman parte de las preocupaciones de los usuarios sobre la calidad del servicio. La ampliación de ‘Cero Acoso’ abre el debate sobre las condiciones que deben garantizarse para que los pasajeros puedan movilizarse con mayor seguridad.
Por ahora, la extensión general del protocolo es un compromiso incluido en la Declaración de Iñaquito, no una medida que ya esté operativa en todas las unidades. La definición de sus mecanismos, responsables y plazos permitirá conocer cuándo y cómo se aplicará en el conjunto del transporte público de Quito.
Con información de – El Universo
