«La presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias», afirmó este lunes (7.09.2026) en coreano, en X, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
El diplomático iraní añadió que «ningún Estado que se precie de su soberanía y responsabilidad debe ceder ante la presión y las amenazas de Estados Unidos ni participar como cómplice en los actos de agresión y los terribles crímenes cometidos contra el gran pueblo iraní».
Presión de Trump a Corea del Sur
«Nuestro Gobierno mantiene una estrecha comunicación con la comunidad internacional, incluidos los países pertinentes, con el fin de lograr la pronta restauración de la paz y la estabilidad en Oriente Medio y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz de todos los buques, incluidos los nuestros», reaccionó el Ministerio de Exteriores surcoreano, por su parte, en un breve mensaje remitido a la agencia de noticias EFE.
Corea del Sur afirmó el viernes (7.09.2026) que estudia el despliegue de tropas en el estrecho de Ormuz siempre que «no comprometa su capacidad de defensa”.
Un funcionario presidencial dijo bajo condición de anonimato a agencias locales que, bajo esta condición, Seúl podría realizar contribuciones militares a los esfuerzos para garantizar la libre navegación a través del estratégico paso, razón por la cual esta decisión «aún está en curso».
Mas información en Deutsche Welle
