Aunque la terapia con este tipo de virus existe desde hace más de un siglo, el nuevo método digital busca acelerar el proceso «para pacientes que no pueden permitirse esperar”.
La ‘startup’ de biotecnología Radical Numerics desarrolló mediante inteligencia artificial (IA) un bacteriófago —un virus con la capacidad de cazar y destruir bacterias— para tratar la infección persistente de un paciente humano. Se trata del primer ensayo clínico de terapia fágica en el mundo diseñado a través de esta tecnología.

Utilizando su nuevo modelo de IA, llamado Omnii, los expertos modificaron la genética del virus creando variantes de un fago T7. El objetivo era combatir una grave infección causada por la bacteria ‘Escherichia coli’ (‘E. coli’), la cual había logrado resistir a todos los antibióticos tradicionales y fagos disponibles, explicó la compañía la semana pasada en un artículo.
Los investigadores entrenaron a Omnii con información sobre la cepa resistente y le encargaron diseñar fagos T7 con estructuras capaces de adherirse a dicha bacteria e introducir su material genético para replicarse dentro de la célula. De este modo, las bacterias ‘E. coli’ resultaron infectadas y produjeron más fagos capaces de contagiar y eliminar a otros microbios.
«Terapias para pacientes que no pueden esperar»
Aunque la terapia con este tipo de virus existe desde hace más de un siglo, buscar en la naturaleza el ejemplar exacto para cada infección toma demasiado tiempo. El nuevo método digital busca acelerar el proceso creando virus personalizados en el laboratorio. «Necesitamos métodos eficientes para desarrollar terapias fágicas personalizadas para pacientes que no pueden permitirse esperar», aseguró la empresa.
Por motivos de privacidad, Radical Numerics declinó revelar la identidad del paciente, de los médicos y los resultados de su evolución, pero confirmó que el ensayo fue autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). «Este hito marca un primer paso hacia la aplicación del diseño genómico guiado por IA en terapias personalizadas», subrayó la entidad.
El anuncio generó curiosidad y cautela en la comunidad científica internacional, ya que los resultados aún no se publican. «Si funciona, sería increíble», afirmó el microbiólogo de la Universidad de Harvard, Michael Baym, aunque confesó que su impulso inicial es mantener el escepticismo hasta que finalice el tratamiento. «No es posible determinar en el laboratorio qué tan eficaz será un fago para controlar una infección en un entorno real», afirmó Brandon Berryhill, microbiólogo evolutivo de la Universidad de Uppsala (Suecia).
De tener éxito, este experimento abrirá un nuevo camino para la medicina moderna. La compañía planea usar la misma tecnología para diseñar vacunas contra el cáncer y detectar a tiempo qué virus salvajes podrían causar una futura pandemia. «Buscamos utilizar estas capacidades para desarrollar terapias adecuadas para pacientes cuyas infecciones tienen pocas opciones de tratamiento disponibles», concluyó la firma.
Con información de – RT
