Berlín, 23 sep (Sputnik).- Alemania no tiene previsto retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), declaró el ministro de Asuntos Exteriores del país, Johann Wadephul, rechazando así el llamado del presidente estadounidense, Donald Trump, a abandonar el organismo.
La víspera, durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Trump instó a los países a retirarse en masa de la CPI.
«Desde luego que no lo haremos. Es una institución importante», afirmó Wadephul en una entrevista concedida a la emisora de radio Deutschlandfunk.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán señaló además que no comprende qué sentido tiene ese llamado de Trump.
«Se refiere a áreas en las cuales, lamentablemente, nos vemos obligados a reconocer divergencias con la política de la administración estadounidense», añadió.
Actualmente 125 Estados, incluida Alemania, forman parte del Estatuto de Roma de la CPI.
The Wall Street Journal informó el pasado 21 de septiembre, citando a funcionarios estadounidenses, que la administración Trump se estaba preparando para imponer sanciones generalizadas contra la CPI, lo que podría limitar seriamente su labor.
En agosto, EEUU incluyó en su lista de personas especialmente designadas y bloqueadas (SDN) a la jueza japonesa Tomoko Akane, presidenta de la Corte Penal Internacional (CPI), y al senegalés Abdoulaye Seye, candidato a magistrado en dicho tribunal.
Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, justificó la medida al señalar que ambos funcionarios supuestamente participaron en abusos por parte de la corte, incluidos intentos de investigar y detener a funcionarios de países que no están bajo su jurisdicción.
En febrero de 2025, el presidente de EEUU firmó una orden ejecutiva imponiendo sanciones al tribunal por acciones contra EEUU y contra sus aliados, entre los cuales está Israel. Algunas de las medidas incluían la congelación de bienes y activos, así como la prohibición de entrada a EEUU para los miembros de la CPI y sus familias.
Rusia también ha calificado al tribunal como una de las herramientas utilizadas para imponer prácticas neocoloniales con el objetivo de evitar que los líderes de los Estados occidentales rindan cuentas. (Sputnik)
