Quito, 19 de noviembre de 2025 – La histórica paliza que recibió el Sí en la consulta popular del domingo –con el No superando el 61 % en las preguntas clave– ha dejado al gobierno de Daniel Noboa tambaleándose.

Ayer martes 18, en una reacción frenética, el Presidente anunció al menos siete cambios ministeriales y dos gobernaciones mediante decretos ejecutivos 219 al 226. Lo que pudo ser una señal de autocrítica terminó convirtiéndose en un triste juego de sillas musicales que solo profundiza la percepción de un gobierno cerrado, sin ideas nuevas y sin voluntad real de rectificar.

La derrota fue estrepitosa y transversal

Con más del 99 % de actas escrutadas, el No ganó con márgenes importantes:

  • Pregunta sobre bases militares extranjeras: No 60,28%
  • Financiamiento a partidos políticos: No 58,32 %
  • Reducción de asambleístas: No 53,72%
  • Asamblea Constituyente: No 61,83 %

Fue un rechazo masivo a la agenda de Noboa en todo el país, incluso en provincias tradicionalmente oficialistas como Guayas y Pichincha. El mensaje de las urnas fue clarísimo: la ciudadanía no quiere más concentración de poder, no quiere injerencia extranjera militar visible y no confía en que este gobierno pueda reformar el sistema político sin manipularlo en beneficio propio.

Los cambios: mucho ruido, pocas nueces y mucho reciclaje

Los movimientos anunciados ayer son los siguientes:

  • Ministerio del Trabajo: sale Ivonne Núñez → entra Harold Burbano (que venía de Inclusión Económica y Social)
  • Ministerio de Inclusión Económica y Social: sale Harold Burbano → entra Zaida Rovira (que venía de Gobierno)
  • Ministerio de Gobierno: sale Zaida Rovira → entra Álvaro Rosero
  • Ministerio de Agricultura: sale Danilo Palacios → entra Juan Carlos Vega Malo
  • Ministerio de Educación: sale Alegría Crespo → entra Gilda Alcívar
  • Ministerio de Salud: sale Jimmy Martín → encargo temporal a la vicepresidenta María José Pinto, vicepresidenta de la República
  • Secretaría de Gestión de Riesgos: sale Jorge Carrillo → entra Carolina Lozano

Además, renunciaron la vocera Carolina Jaramillo y el presidente del IESS Edgar Lama (salpicado por escándalos).

El problema no es que haya cambios; el problema es que la mayoría son puros traslados internos. Noboa simplemente movió a sus mismos alfiles de casilla como si con eso bastara para borrar la humillación del domingo. Harold Burbano y Zaida Rovira literalmente intercambiaron ministerios en el mismo decreto (220). Es el ejemplo perfecto del reciclaje que la ciudadanía ya rechaza.

¿Son estas figuras las indicadas para el momento?

Ninguna de las nuevas designaciones genera entusiasmo ni confianza:

  • Juan Carlos Vega Malo (Agricultura) es un empresario agrícola sin experiencia en el ramo, fue ministro de Finanzas de Guillermo Lasso y del actual gobernante. Llega en medio de la peor crisis del sector rural en años.
  • Gilda Alcívar (Educación) fue viceministra en el gobierno de Lasso y ya estuvo en el actual gabinete. No representa renovación alguna.
  • Álvaro Rosero (Gobierno) es un radiodifusor quiteño sin experiencia en lo público y declarado opositor al movimiento indígena y al correísmo. Difícilmente será el rostro de una «nueva política».
  • Dejar Salud en manos temporales de la Vicepresidenta Pinto transmite improvisación total en una cartera crítica.

El gobierno elige cerrarse más, no abrirse

Lo más grave es la señal política: Noboa decidió blindarse con los suyos en lugar de abrir el gabinete a figuras independientes o incluso de sectores moderados de oposición que pudieron haberle dado oxígeno. El mensaje implícito es que no acepta la derrota como un llamado a cambiar de rumbo, sino como un simple traspié que se soluciona cambiando nombres sin tocar la esencia.

Con 24 meses de mandato y una aprobación que ya rondaba el 35 % antes de la consulta, Daniel Noboa enfrenta la crisis más seria de su gobierno. El reciclaje de ayer no solo no la resuelve: la agrava. Ecuador pidió cambio y le respondieron con más de lo mismo.

Confimado.net / Graficación Diario Expreso

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