Bruselas/Berlín, 2 sep (dpa) – La Comisión Europea dio hoy luz verde a la subvención estatal prevista por Alemania para la construcción de nuevas centrales elécticas de gas, de un valor máximo de 35.000 millones de euros (40.500 millones de dólares).
Está previsto que el coste de las ayudas sea sufragado por los consumidores a través de un nuevo recargo a partir de 2031, que es cuando se espera que entren en funcionamiento. Por el momento, se desconoce en qué medida se verá afectada la factura de la luz por ello.

En un comunicado, la Comisión Europea justificó su aprobación alegando que la medida es necesaria para garantizar la seguridad del suministro y que el importe de la ayuda se ajusta a las necesidades reales.
Además, valoró la importancia de que los fondos se asignen mediante un procedimiento justo y no discriminatorio, con tal de limitar las repercusiones sobre la competencia en el ámbito de la Unión Europea (UE).
En la UE se aplican normas estrictas cuando un Estado desea apoyar a empresas nacionales con inyecciones de capital. El objetivo es evitar que, por ejemplo, un país con gran capacidad financiera como Alemania otorgue a sus empresas una ventaja desproporcionada y, de este modo, expulse a la competencia del mercado. Por ello, proyectos como los que se acaban de aprobar deben ser examinados y autorizados por la Comisión Europea.
Entrada en funcionamiento a finales de 2031
El proyecto contempla una capacidad total de 11 gigavatios, que se conectará a la red eléctrica a más tardar a finales de 2031. Los operadores de las centrales podrán participar en una subasta para adquirir dicha capacidad.
Inicialmente, las nuevas centrales quemarán gas natural, que emite gases de efecto invernadero perjudiciales. Sin embargo, a más tardar en 2045, las centrales operarán de forma climáticamente neutra utilizando hidrógeno. Su diseño contemplará esta transición ya desde un principio.
