La inteligencia artificial en Ecuador aún se encuentra en una etapa inicial de desarrollo, mientras potencias como China y Estados Unidos avanzan con estrategias completamente distintas para liderar la revolución tecnológica mundial. Para el experto Anderson Argotti, el país enfrenta el riesgo de ampliar su brecha digital si no impulsa una política pública que combine innovación, educación y regulación. Actualmente, apenas entre el 12% y el 15% de los ecuatorianos cuenta con conocimientos básicos para utilizar estas herramientas.
El especialista sostiene que la IA no debe verse únicamente como una herramienta tecnológica, sino como un nuevo factor de desarrollo económico que transformará el empleo, la educación, la producción y los servicios públicos. Sin embargo, advierte que, sin capacitación y acceso equitativo a internet y tecnología, la automatización podría profundizar las desigualdades sociales y económicas en Ecuador.
China y Estados Unidos lideran la carrera mundial por la inteligencia artificial
En entrevista concedida a radio KCH, Argotti explica que existen tres grandes modelos internacionales para el desarrollo de la inteligencia artificial. Estados Unidos apuesta por un enfoque basado en el mercado, donde la innovación está impulsada principalmente por empresas privadas y el capital tecnológico. China, en cambio, considera la IA una estrategia nacional, integrando al Estado, las empresas y la sociedad para acelerar su adopción y aprovechar el acceso masivo a datos como ventaja competitiva.
La Unión Europea representa un tercer modelo centrado en la regulación, buscando establecer normas que protejan los derechos ciudadanos, definan responsabilidades legales y generen confianza frente al crecimiento de esta tecnología. Según el experto, este debate también debería llegar a Ecuador antes de que la inteligencia artificial tenga un impacto mucho mayor en sectores estratégicos.
La inteligencia artificial transformará el empleo y exige una reforma educativa
El análisis señala que la IA no necesariamente eliminará puestos de trabajo, pero sí modificará profundamente las tareas que realizan los trabajadores. Profesiones tradicionales deberán adaptarse al uso de herramientas inteligentes para incrementar la productividad, mientras surgirán nuevas áreas de especialización relacionadas con la supervisión y gestión de sistemas automatizados.
Actualmente, las empresas ecuatorianas utilizan la inteligencia artificial principalmente para redactar textos, realizar proyecciones de demanda, administrar inventarios o implementar chatbots de atención al cliente. No obstante, Argotti considera indispensable que el sistema educativo incorpore estas tecnologías desde la formación básica para evitar que el país quede rezagado frente a las grandes potencias tecnológicas.
Ecuador necesita reglas claras para aprovechar la inteligencia artificial
Otro de los desafíos identificados es la ausencia de un marco normativo que determine responsabilidades cuando la inteligencia artificial genere errores, información falsa o afecte derechos de las personas. Argotti advierte que el uso indiscriminado de estas herramientas puede provocar «alucinaciones» o contenidos incorrectos, por lo que la responsabilidad siempre debe recaer en quien utiliza la información generada por la IA.
Para el experto, Ecuador todavía tiene la oportunidad de diseñar una estrategia nacional que combine innovación, regulación y formación del talento humano. De lo contrario, el país corre el riesgo de convertirse únicamente en consumidor de tecnologías desarrolladas en el extranjero, mientras China y Estados Unidos consolidan su liderazgo en la economía basada en inteligencia artificial. Fin
