El economista advirtió que Ecuador necesita aumentar su capacidad de generación para responder a la demanda futura. Destacó el potencial de la energía solar, la experiencia tecnológica de China y la necesidad de desarrollar nuevos proyectos hidroeléctricos.

Quito, 21 de octubre de 2026.— La crisis eléctrica que atraviesa Ecuador exige diversificar las fuentes de generación, fortalecer la planificación energética y ampliar la cooperación internacional, especialmente con países que cuentan con experiencia tecnológica e industrial como China. Así lo planteó el economista Anderson Argothy durante una entrevista en Radio Pichincha, en la que cuestionó la falta de soluciones estructurales para garantizar el abastecimiento eléctrico nacional.

Argothy sostuvo que la cooperación con China podría contribuir a acelerar la incorporación de energía fotovoltaica y fortalecer la infraestructura energética ecuatoriana. A su juicio, el país debe explorar nuevas alianzas para responder tanto a las necesidades actuales como al crecimiento futuro de la demanda.

Sus declaraciones se producen en medio de las restricciones de electricidad al sector industrial, que han reabierto el debate sobre la capacidad de generación del país, la dependencia de las condiciones hidrológicas y la necesidad de inversiones sostenidas.

China y la energía solar: una alternativa para ampliar la generación eléctrica

Uno de los principales planteamientos de Argothy fue aprovechar la experiencia china en tecnología fotovoltaica, que considera una alternativa para incorporar nueva capacidad de generación en plazos relativamente cortos.

«La energía fotovoltaica, de hecho, es la energía más rápida de producirse», afirmó el economista.

Explicó que una parte importante del tiempo necesario para poner en funcionamiento estos proyectos está relacionada con la importación de los equipos requeridos.

No obstante, el desarrollo de una planta solar también depende de factores como los permisos, la conexión a la red eléctrica, las obras de instalación y el financiamiento, por lo que los plazos pueden variar según las características de cada proyecto.

Argothy destacó la disposición de China para cooperar con los países latinoamericanos, particularmente en sectores vinculados con la tecnología y la energía.

«China se ha mostrado bastante abierta a cooperar no solo con nosotros, sino con todos los países de la región», manifestó.

Desde su perspectiva, Ecuador debería profundizar esa relación para aprovechar capacidades tecnológicas que permitan atender problemas estratégicos del desarrollo nacional.

Argothy cuestiona las prioridades de la cooperación internacional de Ecuador

El economista también planteó la necesidad de revisar las prioridades de la política exterior ecuatoriana y evaluar qué resultados concretos producen las relaciones con sus principales socios internacionales.

En ese contexto, cuestionó el énfasis que, a su criterio, se ha dado a la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, frente a problemas estructurales como el déficit de generación eléctrica.

Argothy sostuvo que Ecuador mantiene una relación estrecha con Washington, pero consideró que esa cercanía no se ha traducido en respuestas suficientes para enfrentar la crisis energética.

«Hay que cambiar la visión hacia otros espacios», señaló, al referirse a las oportunidades de cooperación con China.

Ecuador necesita energía solar y nuevos proyectos hidroeléctricos

Además de la energía fotovoltaica, Argothy defendió la necesidad de recuperar una visión de largo plazo sobre la infraestructura hidroeléctrica.

El economista recordó que Ecuador dispone de importantes recursos hídricos que podrían aprovecharse para ampliar su capacidad de generación, siempre que existan una planificación adecuada y condiciones técnicas para desarrollar los proyectos.

«Debemos pensar nuevamente en grandes proyectos hidroeléctricos, porque Ecuador tiene cuencas hidrográficas bastante abundantes», afirmó.

El crecimiento industrial aumentará la demanda de electricidad

Argothy advirtió que el problema energético no debe analizarse únicamente desde las necesidades inmediatas.

A medida que crezcan la población, las actividades productivas y la industrialización, Ecuador necesitará disponer de una mayor oferta de electricidad.

El economista señaló que, si la capacidad instalada y la generación disponible no acompañan ese crecimiento, el país podría enfrentar restricciones recurrentes y nuevas dificultades para sostener su desarrollo económico.

Como antecedente histórico, recordó los problemas de abastecimiento de la década de 1990, cuando Ecuador experimentó apagones y adoptó medidas extraordinarias para administrar el consumo energético.

Su reflexión apunta a una conclusión: la seguridad energética requiere inversiones anticipadas y una planificación que considere las necesidades del país durante los próximos años, no solamente las emergencias de cada temporada.

¿Qué oportunidades abre la cooperación energética entre Ecuador y China?

La relación bilateral ofrece posibilidades de cooperación en generación solar, modernización de redes, equipamiento eléctrico, almacenamiento de energía y desarrollo industrial.

China ocupa una posición destacada en la fabricación de paneles solares, baterías y equipos asociados a la transición energética, capacidades que podrían resultar relevantes para Ecuador.

Para Argothy, la prioridad debe ser aprovechar las capacidades de cooperación internacional para superar las limitaciones energéticas del país.

Fuente: Radio Pichincha


Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.

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