La producción agroecológica crece en Tungurahua pese a sus mayores costos

Cambiar los fertilizantes y productos químicos por abonos orgánicos representa un desafío para los agricultores de Tungurahua.

La transición puede ser más costosa y la recuperación de un suelo deteriorado por años de uso de agroquímicos puede tomar hasta siete años, pero productores y organizaciones de la provincia apuestan por una agricultura más limpia.

En las fincas agroecológicas, los animales cumplen un papel fundamental: sus desechos se transforman en compost, bioles y otros bioinsumos que permiten nutrir el suelo y reducir la dependencia de productos químicos.

Recuperar un suelo agotado puede tomar años

El cambio de la agricultura convencional hacia sistemas agroecológicos no es inmediato.

Según el ingeniero agrónomo Luis Cuji, especialista en conservación ambiental y ecológica, uno de los principales desafíos es recuperar los suelos que han sufrido un uso prolongado de productos químicos.

La producción limpia prioriza la prevención. Antes de que aparezcan plagas y enfermedades, los agricultores pueden recurrir a alternativas como cal, ceniza y otros productos orgánicos para proteger las semillas y fortalecer los cultivos.

La nutrición de la planta también resulta determinante. Un suelo con suficiente materia orgánica permite que los cultivos crezcan más fuertes y tengan mejores condiciones para enfrentar plagas y enfermedades.

La agricultura limpia puede costar hasta 50 % más

Uno de los principales obstáculos para ampliar la producción agroecológica es el costo.

La producción limpia puede resultar entre 30 % y 50 % más cara que la agricultura convencional, debido a que los cultivos requieren mayor atención y aplicaciones más frecuentes de productos naturales.

Los productores, sin embargo, consideran que el precio final no siempre refleja el trabajo necesario para obtener alimentos agroecológicos.

Mientras un cultivo convencional puede recibir tratamientos químicos para evitar cualquier daño visible, la producción limpia busca reducir el uso de estas sustancias y priorizar el equilibrio del suelo.

Más de 300 productores impulsan la agroecología en Tungurahua

Hace aproximadamente dos décadas nació la Unión de Organizaciones de Productores Agroecológicos de Tungurahua (Pacat), como una iniciativa de agricultores preocupados por el uso excesivo de productos químicos.

Actualmente, la organización agrupa a 24 asociaciones legalmente constituidas en los nueve cantones de Tungurahua y reúne a más de 300 productores.

Sus productos se comercializan principalmente en Ambato, en la plaza Pachano, los sábados desde las 06:00, y frente a la iglesia de Huachi Chico, los domingos.

La iniciativa cuenta además con el respaldo de organizaciones no gubernamentales y gobiernos locales, entre ellos el Gobierno Provincial de Tungurahua.

Animales y desechos se convierten en abonos orgánicos

Uno de los principios de la producción agroecológica impulsada por Pacat es que las fincas incorporen animales.

Sus desperdicios son aprovechados para elaborar bioles, compost y otros bioinsumos.

De esta manera, los propios recursos de la finca contribuyen a recuperar el suelo y reducir la necesidad de adquirir insumos externos.

La organización trabaja además bajo un Sistema de Garantías Participativas (SPG), mecanismo mediante el cual se busca respaldar las prácticas agroecológicas de los productores.

¿Qué alimentos se producen de manera agroecológica?

La oferta supera los 70 productos cultivados en los diferentes pisos climáticos de Tungurahua.

Entre ellos se encuentran:

  • Tubérculos andinos.
  • Granos y legumbres.
  • Hortalizas.
  • Frutas.
  • Lácteos, yogur y queso.
  • Cuyes, pollos y conejos.
  • Truchas.

El objetivo no es solamente producir alimentos sin depender de los agroquímicos, sino también generar alternativas económicas para las familias campesinas.

Mujeres fortalecen la producción agroecológica en Píllaro

En la parroquia San Miguelito de Píllaro, un grupo de mujeres lleva alrededor de diez años dedicado a la producción agroecológica.

Además de cultivar alimentos, las productoras han desarrollado derivados naturales.

A partir del aguacate, por ejemplo, elaboran champú, acondicionador, aceite, mascarillas, cremas y otros productos cosméticos.

La iniciativa busca combinar generación de ingresos, cuidado ambiental y alimentación saludable.

El desafío es recuperar la tierra y cambiar los hábitos de consumo

La Red de Mujeres Valientes de Tungurahua, vinculada al colectivo Agroecológico del Ecuador, también promueve el uso de microorganismos sólidos y líquidos y de bioles para recuperar terrenos afectados por el uso prolongado de agrotóxicos.

El proceso requiere más aplicaciones que la agricultura convencional.

Según las productoras, mientras un cultivo puede recibir dos fumigaciones con determinados insumos químicos, con alternativas naturales pueden ser necesarias cuatro o más aplicaciones.

Ese mayor trabajo termina reflejándose en el precio del producto, pero los productores sostienen que representa una inversión en el cuidado del suelo, el agua, el ambiente y la salud.

El consumidor también tiene un papel en la agricultura limpia

El crecimiento de la producción agroecológica depende también de que los consumidores estén dispuestos a pagar un precio que reconozca el trabajo adicional detrás de estos alimentos.

Para los productores de Tungurahua, comprar directamente a las organizaciones agroecológicas significa apoyar una actividad que busca recuperar los suelos, reducir la contaminación y fortalecer la economía de las familias rurales.

La transición hacia una agricultura limpia todavía enfrenta obstáculos económicos y técnicos.

Sin embargo, las experiencias de Pacat y de las organizaciones de mujeres muestran que en Tungurahua existe una apuesta creciente por producir alimentos mediante prácticas que aprovechen los recursos disponibles en las propias fincas.

Con información de – El Universo

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