Ecuador jugará la segunda ronda de los ‘Qualifiers’ de la Copa Davis como visitante ante Gran Bretaña. La selección quiere hacer historia en tierras inglesas, tal como lo consiguió hace 26 años.

Era julio de 2000 y Ecuador se enfrentaba a Gran Bretaña por la serie clasificatoria al Grupo Mundial de la Copa Davis. Un imponente All England Club —sede de Wimbledon— a reventar, con 11.000 hinchas del tenis, recibía esta llave. 

La selección tricolor no era, ni de cerca, favorita a llevarse el triunfo. Nuestro país tenía pocas páginas gloriosas en el tenis —entre ellas, la victoria ante Estados Unidos en Guayaquil en 1967, o el triunfo ante Argentina en Buenos Aires en 1985—. 

Por esta razón, parecía un ‘trámite’ más para la escuadra británica, la cual estaba conformada por Greg Rusedski, Tim Henman y Arvind Parmar y capitaneada por Roger Taylor. 

En el otro lado estaba el conjunto ecuatoriano, con los hermanos Nicolás y Giovanni Lapentti, Luis Adrián Morejón y Andrés Intriago y el eterno capitán Raúl Viver (quien continúa liderando a nuestra selección hasta la actualidad).

El ‘Catedralazo’

La serie inició el 14 de julio. Ecuador comenzó con el pie derecho: Nicolás Lapentti derrotó a Greg Rusedski en cinco sets (6-3, 6-7(3), 7-5, 6-4 y 7-5). Sin embargo, los británicos empataron con victoria de Tim Henman sobre Luis Adrián Morejón (6-2, 6-1, 6-4). 

Al día siguiente se jugó el partido de dobles, un duelo determinante. Contra todos los pronósticos, los hermanos Lapentti se impusieron en tres sets (6-3, 7-5 y 6-3) a Tim Henman y Arvind Parmar. 

Con ventaja ecuatoriana, la serie se definió el domingo 16 de julio. Tras la caída de Nicolás Lapentti ante Tim Henman (1-6, 4-6, 4-6), la responsabilidad caía en el joven Giovanni Lapentti. 

“Recuerdo que mi hermano se me acercó y con los ojos llorosos me dijo que habría mucha gente en el mundo que daría lo que fuera por estar en mis zapatos en ese momento. Que era un afortunado de poder tener la chance de entrar a definir una serie en un lugar como Wimbledon», recuerda ‘Gio’ en una entrevista con la organización de la Copa Davis.

Con apenas 17 años, el guayaquileño perdió los primeros dos sets ante Arvind Parmar, por 4-6 y 3-6. La historia parecía terminada, pero ‘Gio’ no claudicó. 

«Lo que faltaba era que yo le pudiera quebrar el saque. Y así lo hice. Eso como que desbloqueó un nivel más en cuanto a credibilidad en mi juego, en cuanto a confianza, en pensar que sí podía y luego fue en automático, no miré para atrás nunca». 

Y efectivamente, no miró para atrás. El guayaquileño produjo la mejor actuación de su carrera y dominó en los siguientes tres parciales, por 6-1, 6-3 y 6-3. 

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