Quito, 27 ago(Sputnik).- La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ratificó las medidas cautelares a favor del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas y cuestionó que no haya sido trasladado desde la cárcel de máxima seguridad, donde permanece recluido, a un centro hospitalario para atender sus problemas de salud, informó este jueves su equipo de defensa.
«El traslado del señor Glas Espinel a dicha cárcel es un hecho que contribuye a la persistencia de la situación de riesgo», y exigió a Ecuador una conducta de estricta diligencia para proteger sus derechos a la vida, integridad personal y salud», señala la comunicación de la Corte IDH difundida por la abogada Sonia Vera, del equipo de defensa internacional de Glas.
Vera añadió que tal consideración está contenida en la Resolución notificada este 27 de agosto, en la cual la Corte IDH resolvió mantener vigentes las medidas provisionales dictadas a favor del exvicemandatario, quien ejerció sus funciones de 2013 a 2018 y cumple 13 años de cárcel por un presunto peculado por el caso denominado «Reconstrucción de la provincia de Manabí», tras el terremoto de 2016.
De acuerdo con ese organismo internacional, persiste la situación de riesgo que motivó su protección internacional, por lo cual se mantiene bajo protección internacional sus derechos a la vida, integridad personal y salud física y mental.
Vera anotó que la Corte IDH no encontró elementos suficientes para considerar superado el riesgo y, por el contrario, estableció que la información más reciente evidencia la fragilidad del estado de salud del exvicepresidente y conlleva a una permanencia del riesgo.
«La Corte constató, además, que subsisten las dos características esenciales que originaron la protección: su estado de salud grave y su privación de libertad», precisó.
La abogada añadió que esta instancia igualmente advirtió que el recluso se administra múltiples fármacos y que recientemente presentó un cuadro de hipotensión tras un episodio de desvanecimiento y pérdida de memoria, que requirió ajustes terapéuticos, por lo cual se ordenó al Estado asegurar un tratamiento adecuado y oportuno.
Indicó que la resolución refiere «constataciones particularmente graves sobre su traslado a la denominada Cárcel del Encuentro», ya que este fue ejecutado apenas una semana después de que el Gobierno ecuatoriano fuera notificado de las medidas provisionales.
Según precisó, el Tribunal de la Corte IDH exigió al Estado ecuatoriano cumplir sus obligaciones de buena fe, de modo pronto y efectivo, evitando actos que resulten estigmatizantes, contrarios a la dignidad o capaces de incrementar el riesgo en que se encuentra el beneficiario, y actuando en todo momento con transparencia y lealtad procesal.
«La Comisión Interamericana fue igualmente concluyente: no existen elementos para sostener que el traslado a la Cárcel del Encuentro haya atendido las necesidades de salud de Jorge Glas, ni información que permita afirmar que su condición haya mejorado», apuntó.
Tras cumplir una pena conjunta por presunta corrupción, Glas pudo acogerse a un régimen de pre-libertad (con requisitos), hasta su ingreso en la embajada mexicana en diciembre de 2023 para solicitar asilo político.
Posteriormente, en abril de 2024, el exfuncionario fue sacado a la fuerza de la delegación diplomática pese a haber recibido el asilo de ese Gobierno, lo cual ocasionó la ruptura de relaciones diplomáticas bilaterales.
Luego de su captura en la embajada, en 2025 Glas fue enviado a la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca, en el suroeste de Ecuador, desde donde ha denunciado tratos crueles y degradantes en su contra. (Sputnik)
