Salzburgo (Austria), 12 ago (dpa) – Una exposición pública del artista alemán Ottmar Hörl, compuesta por un total de 320 figuras doradas de Mozart, tuvo que ser cancelada antes de tiempo tras sufrir un robo masivo.
Unas 210 estatuillas desaparecieron de los jardines del Palacio de Mirabell en la ciudad austriaca de Salzburgo, según informó la Fundación Internacional Mozarteum.
«Lo peor para un artista es ver cómo su trabajo se desvanece», declaró Hörl a la agencia dpa. El artista lamentó además la falta de respeto hacia su obra.

Las pequeñas esculturas fueron instaladas a mediados de julio en los jardines de Mirabell, un emblemático punto turístico de la ciudad austríaca, para conmemorar el 270 aniversario del nacimiento del compositor Wolfgang Amadeus Mozart. La muestra se organizó en colaboración con la Fundación Mozarteum.
«Me parece una falta de respeto»
Hörl descartó que el extravío responda a turistas llevándose recuerdos de 50 centímetros de alto. «Se trata de un robo organizado», afirmó el artista.
Según estimó, todo apunta a que las figuras de plástico fueron sustraídas por la noche, cuando los jardines de Mirabell permanecen cerrados al público. «Me parece un poco descarado», cuestionó.
Sin embargo, el autor o los autores del robo no lograron un golpe millonario. Y es que Hörl habría vendido los mini-Mozarts al finalizar la exposición a 90 euros (104 dólares) cada uno.
No obstante, esto le supuso un perjuicio considerable de un total de unos 20.000 euros.
Dado que la empresa fabricante de las esculturas está de vacaciones, no fue posible reemplazar las figuras de Mozart robadas. Aún se pueden ver no obstante varias docenas de esculturas del compositor hasta finales de agosto en el Mozarteum y en la casa natal de Mozart en Salzburgo.
En Bayreuth desaparecieron las figuras de Wagner de Hörl
Hörl es conocido por sus instalaciones con esculturas de personalidades famosas producidas en masa.
Así, en el pasado ha colocado en ciudades alemanas pequeños ejércitos de Schiller, Goethe o Hölderlin.
En una ocasión se produjo un incidente similar al de Salzburgo, cuando fueron robadas 100 figuras suyas del compositor Richard Wagner durante una instalación en Bayreuth, sede del famoso festival wagneriano.
