Durante la investigación, el equipo alimentó a ratones genéticamente predispuestos a desarrollar cáncer intestinal con tres tipos de dieta.
La dieta cetogénica, más conocida como ‘keto‘, se ha convertido en uno de los planes alimenticios más populares de los últimos años. Su sentido es sencillo: reducir al máximo el consumo de carbohidratos y aumentar el de grasas para obligar al cuerpo a quemar grasa en lugar de glucosa como fuente de energía.

No obstante, un nuevo estudio sugiere que la dieta cetogénica puede aumentar el riesgo de cáncer en el intestino delgado, aunque al mismo tiempo protege contra tumores en el colon, anunció el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), EE.UU.
Durante la investigación, cuyos resultados fueron publicados este miércoles en la revista Nature, el equipo alimentó a ratones genéticamente predispuestos a desarrollar cáncer intestinal con tres tipos de dieta: una cetogénica, una de control y otra alta en grasas y calorías.
Resultados inesperados
Así, los roedores que siguieron la dieta cetogénica desarrollaron tumores en el intestino delgado a un ritmo comparable o incluso superior al de los ratones obesos, a pesar de que los primeros permanecieron delgados. Es decir, la dieta ‘keto’ fomentó la aparición de tumores independientemente del peso corporal. Sin embargo, en el colon la misma dieta tuvo el efecto contrario: suprimió el desarrollo de tumores.
El estudio explica que la quema de grasa se debe al proceso llamado cetosis, que genera unas moléculas llamadas cuerpos cetónicos —principalmente β-hidroxibutirato (BHB)— que el organismo utiliza como combustible cuando los carbohidratos escasean. Por ello, los investigadores partieron de la hipótesis de que estos cuerpos cetónicos podrían ser los responsables tanto del efecto protector en el colon como del posible riesgo en el intestino delgado.
Sin embargo, los resultados asombraron al equipo: el crecimiento tumoral no estaba impulsado por cuerpos cetónicos. «La verdadera sorpresa es que la aceleración del tumor está impulsada enteramente por la forma en que las células madre [encargadas de renovar y reparar el revestimiento del intestino] procesan y queman la fuerte afluencia de grasa dietética en sí misma», explicó Omer Yilmaz, director de la Iniciativa de Células Madre del MIT y autor principal del estudio.
Por lo tanto, los investigadores concluyen que los efectos de las dietas cetogénicas no pueden generalizarse: lo que beneficia a un tejido puede ser perjudicial para otro. Sin embargo, aclaran que los estudios en ratones no siempre se traducen directamente a los humanos.
Con información de – RT
