QUITO, 14 jun (Xinhua) — El Mundial 2026 se vivió la noche de este domingo como una auténtica fiesta en Ecuador durante el debut de la selección nacional ante Cote d’Ivoire en Filadelfia, Estados Unidos, en una jornada que movilizó a millones de aficionados y convirtió la transmisión del partido en un evento de unidad, celebración y pasión futbolera.
Desde horas antes del encuentro, el ambiente mundialista se extendió por ciudades, barrios y comunidades de todo el país. Centros comerciales, restaurantes, plazas y espacios públicos instalaron pantallas gigantes para seguir el compromiso, mientras miles de personas se reunieron para alentar a la «Tricolor», como se conoce al combinado ecuatoriano.
Vestidos con camisetas de la selección, portando banderas, gorros, y haciendo sonar vuvuzelas (trompetas), familias enteras, grupos de amigos y trabajadores compartieron la emoción del estreno mundialista.
La jornada volvió a confirmar al fútbol como uno de los principales elementos de identidad y cohesión social en Ecuador. Cánticos, celebraciones y momentos de tensión propios de un partido disputado mantuvieron la atención de los aficionados hasta el pitazo final.
Pese a la derrota por 1-0, predominó una sensación de optimismo entre los aficionados, quienes valoraron el desempeño del equipo y mantienen la ilusión de una destacada participación en el torneo.
El exfutbolista ecuatoriano Frickson Erazo, mundialista en Brasil 2014, destacó en entrevista con Xinhua la actuación del equipo local y la capacidad para generar opciones ante un rival exigente dentro del Grupo E de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
«Las expectativas están altas. Ecuador creo que viene demostrando que es una selección de respeto, se ha ganado esa jerarquía a través de la evolución que ha tenido en el tiempo», señaló.

Para aficionados como Vinicio Baquero, de 26 años, Ecuador mostró entrega y carácter en su debut, por lo que confía en que la selección pueda crecer a lo largo del torneo.
«La expectativa está muy alta, tenemos grandes jugadores que juegan en equipos muy grandes de Europa. Entonces, creemos que vamos a tener una buena participación en este quinto Mundial, creo que vamos a llegar muy lejos, posiblemente a cuartos de final», indicó.
El entusiasmo mundialista también se reflejó en la actividad económica del país, con un incremento en la demanda de camisetas de la selección, banderas nacionales, trompetas y otros artículos alusivos a la «Tricolor», mientras bares y restaurantes registraron una alta afluencia de clientes durante la transmisión del encuentro.
Como parte de las iniciativas que acompañan la fiebre del Mundial, el Metro de Quito puso en circulación un tren completamente rotulado con imágenes de jugadores de la selección ecuatoriana.
El convoy, que recorre las 15 estaciones del sistema, se convirtió en una vitrina móvil de la «Tricolor» y en un símbolo del entusiasmo que vive el país.
Durante su presentación, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, destacó que la iniciativa busca sumarse al ambiente que genera la participación ecuatoriana en el torneo.
«Nosotros ahora estamos deseándole a la selección nacional del Ecuador, a nuestra famosa ‘Tri’, que tenga la mejor presentación mundialista. Estamos seguros de que lo va a lograr, seguramente llegaremos más lejos que en otros mundiales», expresó.
Más allá del resultado, el debut dejó en evidencia la magnitud del fenómeno social que acompaña a la «Tricolor»: una fiesta que moviliza al país sudamericano, impulsa la economía y reafirma el sentimiento de unidad nacional alrededor del fútbol.
Con la ilusión intacta y el respaldo de millones de ecuatorianos, la selección ya se enfoca en su próximo compromiso ante Curazao, el 20 de junio en Kansas City, en un duelo clave del Grupo E para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar en el Mundial.
