El agua que falta y la energía que peligra

En medio de un escenario climático contradictorio, Ecuador atraviesa una etapa de alerta energética: mientras la sierra y la costa sufren fuertes temporales con inundaciones y deslaves, la Amazonía enfrenta una preocupante falta de lluvias.

Este desequilibrio ha reducido los caudales que alimentan el embalse de Coca Codo Sinclair, la central hidroeléctrica más importante del país, que hoy opera con una generación baja pese a su capacidad técnica y constructiva.

El corazón hidroeléctrico bajo presión

La baja de caudales no responde a fallas de la central, sino a factores externos que limitan su funcionamiento. El Operador Nacional CENACE mantiene la coordinación para sostener el suministro, pero sin agua, la fortaleza energética del Ecuador se debilita.

Las centrales térmicas, llamadas a ser el respaldo en momentos críticos, trabajan al borde de sus capacidades. Problemas de contratación, obsolescencia y fallas operativas impiden que completen el esquema energético nacional, que se sustenta en la preeminencia hidroeléctrica y un soporte térmico insuficiente.

Aunque existen proyectos de energía nuclear, geotérmica, solar y eólica, por ahora permanecen en etapa de planificación. La diversificación sigue siendo un reto, mientras el país depende de su riqueza hídrica, el mayor recurso que tiene mucho por dar, pero requiere inversión que el Estado no tiene.

La apertura a la inversión privada

El Gobierno ha decidido abrir el sistema energético a la inversión privada, con la expectativa de generar empleo y fortalecer la infraestructura.

Sin embargo, expertos advierten que el éxito dependerá de acuerdos que optimicen las hidroeléctricas con conocimiento y capitales, además de un verdadero fortalecimiento del parque térmico y la facilitación efectiva de impulsar proyectos que sean de interés nacional.

La combinación de caudales bajos, térmicas debilitadas y proyectos secundarios sin ejecución concreta generanuna nueva alerta: posibles apagones. Reconocer esta realidad es clave para diseñar políticas que aseguren la estabilidad energética y aprovechen el recurso hídrico como columna vertebral, complementado por fuentes alternativas. FIN

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *