Ferrocarriles: Alfaro inauguró, Correa rescató y Moreno-Otto sepultó

El proyecto del Ferrocarril no se puede medir como renta de retorno porque siempre fue deficitario, el Tren de Alfaro se constituyó como un polo de atracción, un polo que consolidó el desarrollo turístico que se generó a lo largo del ferrocarril.

Eloy Alfaro le dio vida al ferrocarril; Rafael Correa lo rescató, le dio identidad, marca país y el régimen de Moreno-Otto anuncia su liquidación.

El “Tren de la Mitad del Mundo” se inauguró oficialmente el 25 de junio de 1908 -hace 102 años -. Uno de los aspectos más difíciles fue la construcción del paso por “La Nariz del Diablo” (Sibambe – Chimborazo), que costó la vida a cientos de obreros y que hoy constituye uno de los más grandes atractivos.

Siendo Eloy Alfaro presidente, entabló contacto con los técnicos norteamericanos Archer Harman y Edward Morely, que eran los representantes de una compañía Americana que estaba interesada en construir el “ferrocarril más difícil del mundo” como fue llamado en este entonces.

El tren llegó a Alausí en septiembre de 1902 y a Riobamba en julio de 1905. Sin embargo la fecha clave fue el 25 de junio de 1908, el ferrocarril hizo su entrada triunfal a Quito, siendo recibido con arcos de palmas, laurel y flores, teñido de campanas, banquetes, danzas y festivales populares que duraron cuatro días.

La revolución ferroviaria de Correa

En 2014, Rafael Correa entonces presidente de la República inauguró las nuevas estaciones de tren, Naranjito y Milagro, constituye parte de la ruta de la Dulzura Bucay- Duran. (Imagen El Telégrafo)

Ferrocarriles del Ecuador se constituyó como empresa en el 2010 y desde esa fecha hasta el 2015 el gobierno del entonces presidente Rafael Correa invirtió 387 millones de dólares para rehabilitar más de 500 kilómetros de vía férrea.

La rehabilitación del ferrocarril ecuatoriano constituyó un proyecto de desarrollo sostenible multifacético que benefició especialmente a habitantes de 6 provincias y 22 municipios del país en el tramo Durán-Quito. Este proyecto tuvo como visión principal el encuentro e intercambio cultural y económico, de las comunidades cercanas al ferrocarril y de todo el país.

La primera acción fue declarar a la Red Ferroviaria del Ecuador como Patrimonio Cultural del Estado, mediante Acuerdo Ministerial No. 029 del 1 de Abril de 2008. Eso permitió articular con diferentes ministerios e instituciones del Estado todas las acciones encaminadas a cumplir este objetivo.

La reconstrucción de una institución desmantelada, producto del olvido y desidia de antiguos gobernantes, fue un proceso complejo. Empezar de menos cero, rehacerlo todo, devolvió a los ecuatorianos y ecuatorianas no solo la obra más trascendente y significativa del siglo pasado; sino también la memoria histórica de lo que significó el paso del tren humeante por ciudades y pueblos.

La Empresa de Ferrocarriles duplicó la operatividad, mejoró notablemente la calidad de servicio que se mantuvo por más de 15 años. Se dejó atrás a una entidad caduca, ineficiente, inoperante y desfinanciada, convirtiéndose en una empresa pública del siglo XXI; eficiente, moderna, eficaz.

El Tren Ecuador recibió también múltiples reconocimientos, entre los que constan: “Mejor Proyecto de Turismo Responsable” a nivel mundial, y Oro en la categoría “Mejor en Reducción de la Pobreza e Inclusión Social”, ambos otorgados por la organización Responsible Tourism, así como el premio de Tren de Lujo Líder de Sudamérica en 2014, 2015, 2016, 2017, 2018 y 2019

 

El tren de Alfaro, un atractivo sin igual

Disfrutar de los incomparables paisajes y evocar las múltiples alegrías y emociones que generó, en el siglo pasado, el tren de Eloy Alfaro fue uno de los motivos que hoy anima a los ecuatorianos y extranjeros a emprender un viaje en el denominado “Tren de la Unidad Nacional” o “Tren  Crucero”. El mismo, luego de su rehabilitación (2012) con fines turísticos, actualmente dio vida a muchos pueblos localizados a lo largo de sus 456 km entre Quito, en la región Andes, y Durán, en la Costa ecuatoriana.

El tren parte desde los 2.800 metros de altitud en Quito, pasa por los 3.609 metros en Urbina (Chimborazo) y desciende a los 4 metros sobre el nivel del mar en Durán, Guayas.

Con la rehabilitación de la línea férrea, cientos de pueblos y haciendas se incorporaron al beneficio que  ofrece el tren a  lo largo de sus ocho rutas: Tren de la Libertad, Tren de los volcanes, Tren del Hielo I, Tren del Hielo II, Tren de los Ancestros, Nariz del Diablo; Baños del Inca; y, el  Tren de la Dulzura.

Régimen de Moreno-Otto decreta la extinción de Ferrocarriles del Ecuador

El régimen de Moreno-Otto anunció la liquidación de la Empresa Ferrocarriles del Ecuador que gestionaba la vida del tren de Alfaro.

Decreto_Ejecutivo_No._1057_ferrocarriles

Confirmado.net / Ferrocarriles del Ecuador /

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