Moradores del sector cuestionan la iniciativa y advierten que podría repetir los problemas que hoy enfrentan La Mariscal y el Centro Histórico de Quito
La propuesta para declarar a la avenida República de El Salvador como Zona Especial Turística de Quito ha generado una fuerte controversia entre residentes y representantes del sector comercial.

Mientras algunos empresarios consideran que la medida impulsaría la economía y el turismo, vecinos organizados aseguran que la iniciativa podría agravar problemas de inseguridad, convivencia ciudadana y provocar el abandono progresivo del barrio.
La discusión se centra en una de las zonas más dinámicas del hipercentro norte de Quito, donde conviven edificios residenciales, restaurantes, oficinas y espacios comerciales.
Los moradores afirman que antes de promover una nueva declaratoria turística, las autoridades deben resolver problemas que ya afectan la calidad de vida en el sector.
¿Por qué se busca declarar turística a la avenida República de El Salvador?
La propuesta surgió desde el Gremio de Restaurantes de Quito, que considera que el crecimiento comercial registrado en la zona durante los últimos años justifica su incorporación a la Ordenanza Metropolitana 236, normativa que regula las zonas especiales turísticas de la capital.
Actualmente, solo dos sectores cuentan con esta categoría: La Mariscal y el Centro Histórico de Quito, declarados zonas turísticas desde 2012 debido a su importancia cultural, patrimonial y comercial.
Según el Código Municipal, una Zona Especial Turística puede acceder a mayores incentivos para la inversión, promoción económica, desarrollo cultural y fortalecimiento de la oferta de entretenimiento.
Vecinos temen que el barrio pierda su carácter residencial
Sin embargo, los residentes agrupados en el Comité Promejoras de la avenida República de El Salvador sostienen que el sector mantiene una vocación predominantemente residencial.
Paola Burbano, presidenta de la organización barrial, asegura que cerca del 95% del sector está compuesto por viviendas y edificios residenciales, por lo que considera que el crecimiento comercial debe adaptarse a esa realidad y no al contrario.
Los moradores temen que una flexibilización de las normas permita la apertura de más bares, discotecas, karaokes y otros establecimientos nocturnos que incrementen los problemas de ruido y convivencia.
Además, advierten que experiencias similares en otros sectores de Quito terminaron provocando el desplazamiento de residentes y el deterioro progresivo del entorno urbano.
La Mariscal y el Centro Histórico: los ejemplos que preocupan a los moradores
Uno de los principales argumentos de quienes rechazan la propuesta es la situación que actualmente enfrentan sectores emblemáticos como La Mariscal y el Centro Histórico.
Según los vecinos, pese a contar con la categoría de zonas turísticas especiales, ambos sectores han experimentado problemas relacionados con inseguridad, comercio informal, deterioro del espacio público y disminución de residentes permanentes.
Para los moradores de la República de El Salvador, estos antecedentes generan dudas sobre los beneficios reales de la declaratoria y sobre la capacidad institucional para sostener un modelo exitoso de gestión urbana.
Inseguridad, basura y convivencia: las principales preocupaciones
Los habitantes del sector aseguran que la avenida República de El Salvador ya enfrenta desafíos importantes.
Entre los problemas señalados están:
- Robos y asaltos frecuentes.
- Presencia de extorsiones y hechos delictivos.
- Consumo de alcohol en espacios públicos.
- Acumulación de basura y problemas sanitarios.
- Incremento de habitantes de calle y mendicidad.
Incluso, recientemente se reportó una proliferación de roedores en áreas verdes debido al manejo inadecuado de residuos.
Los vecinos sostienen que estos problemas deben resolverse antes de considerar una expansión de la actividad turística y comercial.
Habitantes de calle y mendicidad generan preocupación
Otra de las inquietudes expuestas por los moradores es el aumento de personas en situación de calle en la zona.
Según representantes barriales, varios establecimientos comerciales y turistas han reportado incidentes relacionados con personas bajo efectos de sustancias sujetas a fiscalización, lo que ha generado preocupación entre residentes y empresarios.
Por ello, los dirigentes barriales mantienen mesas de trabajo con instituciones públicas para buscar soluciones integrales que permitan atender a esta población vulnerable y mejorar la convivencia ciudadana.
Vecinos cuestionan la capacidad operativa del Municipio
Los moradores también señalan que existe una limitada capacidad de control por parte del Municipio de Quito para hacer cumplir las ordenanzas vigentes.
Aseguran que durante los fines de semana se registran problemas recurrentes relacionados con consumo de alcohol en la vía pública y alteración del orden, situaciones que requieren una intervención más efectiva de las autoridades.
Para los residentes, una eventual declaratoria turística debería ir acompañada de mayores controles, presencia institucional y estrategias claras de seguridad antes de ser implementada.
Debate sigue abierto en una de las zonas más importantes de Quito
La discusión sobre el futuro de la avenida República de El Salvador continúa abierta.
Mientras sectores empresariales ven una oportunidad para fortalecer la actividad económica y turística, los vecinos piden que primero se solucionen los problemas actuales que afectan la calidad de vida del barrio.
El debate pone sobre la mesa uno de los principales desafíos urbanos de Quito: encontrar un equilibrio entre desarrollo económico, turismo, seguridad y bienestar de quienes habitan permanentemente la ciudad.
Con información de – El Universo
