Wolfsburgo (Alemania), 25 ago (dpa) – La plantilla de Volkswagen critica duramente la imagen que la junta directiva proyecta de la empresa al exterior en medio de una grave crisis de competitividad, según arrojó una encuesta interna.
Debido a la «desastrosa comunicación externa por parte de la junta directiva», los empleados y sus familias se sienten «inseguros y asustados», según se afirma en un artículo de la intranet al que ha tenido acceso la agencia dpa.
En la encuesta en línea sobre el estado de ánimo de la plantilla, impulsada por el comité de empresa, los trabajadores tuvieron la oportunidad la semana pasada (del 17 al 21 de agosto) de expresar en la intranet de la empresa sus críticas y expectativas respecto al presidente del grupo, Oliver Blume, y al resto de la junta directiva. La convocatoria incluía la posibilidad de mostrar su apoyo a las distintas propuestas mediante un «like».

Al final, se incluyeron más de 100 preguntas entre las que elegir. Las cinco principales versaban sobre críticas a la comunicación de la junta directiva de Volkswagen, el temor de la plantilla por sus puestos de trabajo, el futuro de las medidas de reducción de plantilla socialmente aceptables, las perspectivas para varias plantas fabriles, así como la estrategia para ganarse la confianza de los clientes, los productos del futuro y los procesos dentro de la propia organización.
Crisis y gran preocupación en Volkswagen
El grupo Volkswagen se enfrenta a unos costes elevados y a un entorno difícil. La dirección empresarial quiere reducir los costes y mejorar la competitividad. La plantilla, los sindicatos y los políticos temen por la subsistencia de decenas de miles de puestos de trabajo y por las plantas alemanas de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm.
«La situación es más que crítica», afirmó Blume recientemente en una entrevista publicada en la intranet de la empresa y a la que ha tenido acceso dpa.
Según Blume, Volkswagen no genera suficientes beneficios para poder financiar su futuro. Los recortes realizados hasta ahora no han sido suficientes. «Tenemos una estructura sobredimensionada. Eso nos hace, a menudo, demasiado lentos y demasiado complicados», explicó el director general de Volkswagen al describir el problema.
La junta directiva del grupo podría ofrecer las primeras respuestas a las preguntas y reacciones a las críticas en los próximos días. Volkswagen tiene programadas nada menos que nueve asambleas extraordinarias de trabajadores. La primera tendrá lugar el martes 25 de agosto en Wolfsburgo.
