Quito no baja la guardia. Después de una madrugada de combate contra las llamas, el incendio forestal registrado en La Bota permanece bajo vigilancia mientras el Cuerpo de Bomberos de Quito trabaja para controlar focos secundarios y evitar una reactivación. En algunos puntos del área afectada se detectaron temperaturas superiores a los 300 grados centígrados, una señal del peligro que todavía permanece bajo la superficie.
Aunque el flanco norte está controlado y disminuyó el riesgo de propagación hacia las viviendas cercanas, los equipos de emergencia continúan desplegados en el sector. La prioridad ahora es enfriar el terreno, contener los puntos calientes y evitar que el viento o el material combustible vuelvan a alimentar el fuego.
La Bota: dos frentes mantienen movilizados a los bomberos
Durante toda la madrugada, personal del Cuerpo de Bomberos de Quito permaneció en La Bota y, durante la mañana, continuó con las labores de enfriamiento.
Los equipos trabajan en dos flancos para controlar focos secundarios y reducir el riesgo de que las llamas vuelvan a levantarse.
La emergencia entró así en una fase especialmente delicada: aunque las llamas visibles pueden disminuir, las elevadas temperaturas y el material vegetal todavía caliente pueden provocar nuevas igniciones.
El dato que alarma: temperaturas superaron los 300 grados
Durante las operaciones, los bomberos detectaron puntos con temperaturas superiores a los 300 °C.
Ese dato refleja la intensidad alcanzada por el incendio y explica por qué el operativo continúa incluso después de que parte del perímetro haya sido controlado.
En el flanco sur y en la cola del incendio se realizaron trabajos manuales de combate, mientras unidades especializadas permanecieron listas para intervenir ante cualquier cambio en las condiciones del terreno o del clima.
Drones vigilan desde el aire posibles reactivaciones
El operativo también incorporó aeronaves no tripuladas para mantener vigilancia sobre la zona afectada.
Los drones permiten identificar puntos calientes y sectores que requieren atención inmediata, una herramienta clave cuando el fuego puede permanecer oculto entre vegetación, raíces y material combustible.
La vigilancia aérea continuará mientras los equipos en tierra ejecutan las tareas de enfriamiento.
Las viviendas tienen menos riesgo, pero la emergencia no termina
Después de una evaluación técnica, Bomberos determinó que disminuyó el riesgo de propagación hacia las viviendas cercanas.
Sin embargo, unidades de combate permanecen en el lugar para proteger las propiedades y reaccionar rápidamente si las condiciones cambian.
Las evacuaciones ejecutadas durante la emergencia fueron preventivas, debido a la concentración de humo, la presencia de material combustible y las condiciones climáticas variables.
Bomberos lanza una dura advertencia por quemas irresponsables
En medio del operativo, el Cuerpo de Bomberos de Quito condenó los actos irresponsables que pueden provocar incendios y poner en peligro vidas humanas, fauna, flora y viviendas.
La institución advirtió que durante la época seca una acción aparentemente menor puede transformarse rápidamente en un incendio forestal.
También pidió a la ciudadanía denunciar inmediatamente al 9-1-1 si observa personas iniciando quemas o realizando actividades capaces de provocar un incendio.
El operativo en La Bota continuará hasta que los especialistas determinen que el área es segura y que no existe peligro de reactivación.
Fuente: Cuerpo de Bomberos de Quito
Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.
