La música popular ecuatoriana está de luto. La partida de Juan Paredes Guzmán, barítono, compositor e instrumentista de origen chileno, no solo representa la pérdida de una de las voces más emblemáticas del grupo Pueblo Nuevo, sino también la despedida de un artista cuya historia estuvo marcada por el exilio, la resistencia y el compromiso con la cultura latinoamericana.
Su fallecimiento, confirmado el 2 de julio de 2026, generó una ola de mensajes de pesar entre músicos, gestores culturales y seguidores que durante décadas lo vieron convertir el escenario en un espacio de memoria, identidad y esperanza.
La muerte del barítono e instrumentista chileno Juan Paredes Guzmán conmocionó al mundo de la música popular ecuatoriana. Su amigo y compañero Miguel Mora reveló cómo fueron las últimas horas que compartieron y recordó el legado de quien llegó al país huyendo de la dictadura de Augusto Pinochet para convertir a Ecuador en su segunda patria.
Un café, un asado pendiente y una despedida inesperada
La noticia tomó por sorpresa incluso a quienes compartían permanentemente con él.
Miguel Mora, amigo cercano e integrante de Pueblo Nuevo, reveló en una entrevista con Radio Pichincha que apenas un día antes había visitado a Juan en su vivienda, ubicada en el sector de la avenida 12 de Octubre, en Quito.
«Nos tomamos un café y me dijo que pronto nos veríamos para un asado. Se veía mucho mejor», recordó Mora.
Ese encuentro, que parecía el inicio de una recuperación tras varios años enfrentando problemas cardíacos, terminó convirtiéndose en la última conversación entre dos amigos unidos por más de cuatro décadas de música.
El exilio que cambió su vida
La historia de Juan Paredes comenzó mucho antes de llegar a Ecuador.
Según relató Miguel Mora, el músico abandonó Chile buscando refugio político durante la dictadura de Augusto Pinochet. Fue precisamente Mora quien lo introdujo en los círculos culturales quiteños.
«Él vino a Ecuador buscando refugio de la dictadura de Pinochet. En esas circunstancias lo llevé a un club del sector de La Colón llamado Wild Cattern, que era un espacio para cantautores y folcloristas», recordó.
Ese primer contacto con la escena artística ecuatoriana terminaría cambiando para siempre la historia de Pueblo Nuevo.
El encuentro con Violeta Parra que marcó su destino
Antes de llegar a Ecuador, Juan Paredes ya había construido una sólida formación musical en Chile.
Miguel Mora recordó que, siendo muy joven, tuvo la oportunidad de conocer a Violeta Parra, una experiencia que marcaría profundamente su visión artística.
En un homenaje realizado cinco años atrás, el propio Paredes evocó aquellas reuniones musicales en las que la legendaria folclorista compartía con jóvenes artistas en una carpa donde la música se mezclaba con vino hervido, empanadas y un intenso intercambio cultural durante el gobierno de Salvador Allende.
Aquellas vivencias moldearon el compromiso social que caracterizó toda su carrera.
El hombre que transformó el sonido de Pueblo Nuevo
Para Miguel Mora, el aporte de Juan Paredes fue mucho más allá de interpretar canciones.
Su llegada fortaleció el nivel musical de la agrupación.
«El primer aporte de Juan fue en el plano de la armonía, pues ya era un músico consolidado con presentaciones en su país natal, al que no le resultaban extraños instrumentos como el charango y el cuatro».
Pero quizá su sello más reconocido fue su voz.
«Otro gran aporte de Juan fue su voz en los tonos bajos: era un barítono de calidad».
Durante décadas, esa voz acompañó las interpretaciones que hicieron de Pueblo Nuevo una de las agrupaciones más representativas de la música latinoamericana en Ecuador.
Una lucha silenciosa contra la enfermedad
Desde hacía varios años, Juan Paredes enfrentaba complicaciones cardíacas.
Sus compañeros nunca ocultaron la preocupación por su estado de salud y, en distintas ocasiones, expresaron públicamente su respaldo.
En uno de esos mensajes escribieron:
«Nuestro compañero y amigo Juan Paredes está atravesando un momento muy complicado por un problema de su corazón, pero podemos decir con alegría y optimismo que está saliendo adelante. Fuerza, Juanito. Te esperamos para seguir cantando contigo».
Lamentablemente, ese esperado regreso a los escenarios ya no pudo concretarse.
Un legado que trasciende generaciones
La muerte de Juan Paredes deja un profundo vacío en la música ecuatoriana y latinoamericana.
Sin embargo, también deja una historia de resiliencia: la de un artista que llegó como refugiado, encontró en Ecuador un nuevo hogar y terminó convirtiéndose en una de las voces más queridas de la canción de raíz latinoamericana.
Su legado permanecerá en cada interpretación de Pueblo Nuevo y en la memoria de quienes entendieron que la música también puede ser un acto de resistencia, solidaridad y esperanza. Fin
