Quito, octubre de 2026.- Observar con precisión las arterias de un corazón que está en movimiento permanente sigue siendo uno de los grandes desafíos de la medicina cardiovascular. Nuevas tecnologías de tomografía de doble fuente e inteligencia artificial buscan reducir los efectos de ese movimiento y mejorar la calidad de las imágenes tanto durante el diagnóstico como en procedimientos mínimamente invasivos.
El desafío tiene especial relevancia por el peso de las enfermedades cardiovasculares. Estas continúan siendo la principal causa de muerte en la Región de las Américas y provocan más de 2,2 millones de fallecimientos cada año, de acuerdo con información publicada en 2026 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Eso equivale a más de 6.000 muertes diarias, una dimensión que refuerza la importancia de combinar prevención, diagnóstico temprano y nuevas herramientas para la atención especializada.

¿Por qué es tan difícil obtener imágenes claras del corazón?
El corazón humano late aproximadamente 100.000 veces al día. Ese movimiento constante representa un reto cuando médicos y especialistas necesitan observar arterias coronarias y otras estructuras de apenas unos milímetros.
La tomografía computarizada cardíaca ha adquirido un papel creciente en el diagnóstico cardiovascular porque permite evaluar de manera no invasiva las arterias y detectar signos de aterosclerosis. Sin embargo, para disminuir los artefactos provocados por el movimiento resulta fundamental contar con una elevada resolución temporal.
Una de las respuestas tecnológicas es la tomografía de doble fuente o Dual Source CT, que utiliza dos sistemas de adquisición para obtener información a gran velocidad.
Siemens Healthineers señala que esta tecnología permite alcanzar resoluciones temporales de hasta 66 milisegundos en algunos de sus equipos, lo que facilita estudios cardíacos incluso cuando existen frecuencias cardíacas elevadas. Casos clínicos publicados por la compañía también muestran su utilización en pacientes con ritmos cardíacos irregulares.
Inteligencia artificial entra a la sala de intervención cardiovascular
El movimiento no desaparece cuando termina el diagnóstico.
Durante procedimientos cardiovasculares mínimamente invasivos, los especialistas necesitan observar en tiempo real la anatomía y los dispositivos que introducen mediante catéteres. La calidad de esas imágenes puede verse afectada por diferentes condiciones del procedimiento.
En este campo, la inteligencia artificial está siendo incorporada al procesamiento de las imágenes.
La tecnología OPTIQ AI, desarrollada por Siemens Healthineers para sistemas de angiografía intervencionista, utiliza algoritmos basados en inteligencia artificial para reducir el ruido de las imágenes en tiempo real en modalidades 2D como fluoroscopia, adquisición y angiografía por sustracción digital.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó en mayo de 2026 seis nuevos sistemas intervencionistas de Siemens Healthineers que incorporan esta cadena de procesamiento de imágenes. Según la compañía, la tecnología analiza y optimiza los datos de imagen en tiempo real y emplea reducción de ruido basada en aprendizaje profundo.
La innovación no reemplaza el criterio médico. Su función es proporcionar información visual de mayor calidad para apoyar las decisiones de los profesionales durante procedimientos que exigen altos niveles de precisión.
Colombia: las enfermedades isquémicas causan el 17,2% de las muertes
La dimensión del problema cardiovascular también puede observarse en las estadísticas nacionales.
En Colombia, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la principal causa de defunción durante 2025 y representaron el 17,2% de todas las muertes, según cifras preliminares de Estadísticas Vitales publicadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
En 2024 habían representado el 17%, por lo que conservaron el primer lugar entre las causas de fallecimiento.
Prevención sigue siendo la primera barrera contra las enfermedades cardiovasculares
Los avances tecnológicos para diagnosticar y tratar enfermedades no sustituyen la prevención.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica entre los principales factores de riesgo cardiovascular el consumo de tabaco, una alimentación poco saludable, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol. Estos factores pueden traducirse en hipertensión arterial, niveles elevados de glucosa y lípidos en sangre, sobrepeso y obesidad.
Por ello, dejar el tabaco, mantener una alimentación saludable, realizar actividad física y controlar indicadores como la presión arterial, la glucosa y el colesterol continúan siendo herramientas fundamentales para disminuir el riesgo.
La tecnología aparece cuando se necesita avanzar hacia diagnósticos y procedimientos especializados: primero tratando de obtener imágenes precisas de un corazón que no deja de moverse y, después, ayudando a conservar esa claridad cuando el médico debe intervenir.
En una región donde las enfermedades cardiovasculares provocan más de 2,2 millones de muertes al año, el desafío no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en combinar prevención, diagnóstico temprano, acceso a atención especializada e innovación médica.
Fuente: LLYC
Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.
