Houston (EEUU), 18 jun (dpa) – Difícilmente otro aficionado haya hecho un viaje tan largo y arduo para ir al primer partido de la selección alemana en el Mundial de fútbol: Jakob Alberti recorre el mundo en bicicleta desde hace casi dos años e hizo escala en Estados Unidos con el fin de acompañar al equipo.

«Siempre quise ir a un Mundial de fútbol», cuenta el joven de 26 años, de la ciudad de Karlsruhe, en conversación con dpa en Houston. El evento mundialista en Estados Unidos, Canadá y México «coincidía a grandes rasgos» con su itinerario, puntualiza.

«Entonces, hace dos años dije que iba a intentar de cualquier manera llegar en bicicleta al Mundial de fútbol», revela. El inusual viaje ya despertó hace tiempo el interés de los medios internacionales.

El alemán Jakob Alberti junto a su bicicleta, con la que llegó al Mundial de fútbol que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México. Foto: Jan Mies/dpa

Según sus propias declaraciones, Alberti ya recorrió 26.000 kilómetros. Lo acompañan solo unos pocos bolsos y en su bicicleta lleva pegadas calcomanías con las banderas de los países que atravesó.

¿Un momento cumbre del viaje? Es difícil de precisar, afirma el alemán. «También hay muchos momentos en los que pasa poco», en los desiertos, por ejemplo. «Pero sucedieron tantas cosas en estos dos años que no puedo elegir un solo momento destacado», señala.

Emotivo partido mundialista en Houston

El 7-1 de la selección alemana contra el rival más débil del grupo, Curazao, el pasado domingo en Houston fue, no obstante, muy especial. «Llegar en bicicleta al estadio fue de lo más emotivo», explica el joven de 26 años.

«Estaba sencillamente feliz y no paré de reír todo el tiempo». Haber alcanzado esta escala representó una «sensación extrema», dice Alberti. «Todavía no lo pude elaborar del todo», señala.

Después del Mundial, el viaje continuará para llevar al trotamundos de regreso a Karlsruhe. Sin embargo, durante el torneo, la bicicleta se quedará por el momento en Houston con una familia de acogida.

«Y luego seguiré al equipo alemán de la mejor manera posible: en autobús, tren, a dedo o quizás en algún vuelo», afirma. «Tal vez me lleven consigo algunos aficionados alemanes», expresa con optimismo. Por el momento no tiene entradas para los demás partidos de la fase de grupos. Su deseo: «Ojalá seamos campeones del mundo».

Con información de AGENCIA DPA

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