El Comité Empresarial Ecuatoriano advierte que sin energía no hay producción, empleo ni crecimiento. El sector privado reclama medidas urgentes para garantizar el suministro eléctrico y evitar mayores afectaciones a la economía nacional.
El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) exigió al Gobierno del presidente Daniel Noboa soluciones concretas frente a los problemas de suministro eléctrico que amenazan la continuidad de las actividades productivas, la estabilidad del empleo y el crecimiento económico del país.
Bajo la advertencia de que «sin energía no hay producción, empleo ni crecimiento», el gremio empresarial hizo un llamado al diálogo y a la adopción de acuerdos que permitan garantizar el abastecimiento eléctrico y fortalecer la seguridad energética de Ecuador.
El pronunciamiento se produce en un contexto de restricciones al suministro de electricidad para el sector industrial y renovadas preocupaciones por la capacidad del sistema eléctrico nacional para responder a la demanda.
Empresarios exigen al Gobierno de Noboa soluciones concretas
El Comité Empresarial Ecuatoriano expresó su preocupación por las consecuencias que puede provocar la falta de un suministro eléctrico estable y suficiente para el funcionamiento de la economía.
«Desde el Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) hacemos un llamado al diálogo y a la adopción de soluciones conjuntas que garanticen la continuidad productiva, protejan el empleo y fortalezcan la seguridad energética del país», señaló la organización.
El gremio insistió en que «el Ecuador necesita acuerdos y acciones concretas», un mensaje que pone sobre la mesa la necesidad de respuestas gubernamentales frente a las dificultades energéticas.
Aunque el comunicado no establece plazos ni detalla medidas específicas, su contenido refleja la preocupación del sector privado por los efectos que las restricciones eléctricas pueden tener sobre la actividad empresarial.
Cortes eléctricos de hasta 72 horas afectan a las industrias
La advertencia empresarial adquiere relevancia frente a las restricciones de electricidad que enfrentan sectores industriales del país.
Según información difundida el 9 de octubre de 2026, las medidas de desconexión temporal alcanzan a 185 empresas clasificadas como usuarios de Alto Voltaje 1 (AV1), además de determinados consumidores industriales de media tensión.
Las restricciones han incluido períodos de suspensión del suministro de 48 horas, mientras que reportes del sector empresarial señalan afectaciones que pueden extenderse hasta las 72 horas.
Las autoridades han relacionado estas medidas con las condiciones hidrológicas que afectan a las principales centrales hidroeléctricas y la necesidad de administrar la disponibilidad de energía.
Para las empresas, una interrupción prolongada implica reorganizar procesos, suspender operaciones, recurrir a generación propia cuando está disponible y asumir costos adicionales.
Las industrias que dependen de procesos continuos de producción se encuentran entre las más expuestas a este tipo de restricciones.
Ecuador enfrenta un déficit eléctrico estimado en 1.391 megavatios
La situación también está vinculada con las advertencias sobre la capacidad del sistema eléctrico para afrontar períodos de menor disponibilidad de agua en las centrales hidroeléctricas.
De acuerdo con información difundida a comienzos de octubre, el Operador Nacional de Electricidad (CENACE) advirtió sobre un déficit eléctrico estimado en 1.391 megavatios, en un escenario de condiciones hidrológicas adversas.
Esta cifra constituye una estimación de déficit para el escenario analizado, no necesariamente un faltante permanente durante todas las horas del día.
La elevada dependencia de la generación hidroeléctrica expone al país a dificultades de abastecimiento cuando disminuyen los caudales de los ríos que alimentan las principales centrales.
La situación plantea la necesidad de disponer de suficiente generación complementaria, capacidad de respaldo y mecanismos de planificación que reduzcan el riesgo de nuevas interrupciones.
Tres años de Gobierno y Ecuador sigue enfrentando problemas de abastecimiento eléctrico
La nueva crisis energética vuelve a poner bajo análisis la gestión del Gobierno de Daniel Noboa, que asumió la Presidencia en noviembre de 2023 y está próximo a cumplir tres años en el poder.
Durante este período, Ecuador ha atravesado episodios de racionamiento eléctrico, restricciones al consumo industrial y dificultades para incorporar generación suficiente que reduzca la vulnerabilidad del sistema.
La situación contrasta con las declaraciones del propio mandatario, quien días atrás aseguró que no habría cortes de energía en el país, al destacar la incorporación de capacidad de generación, la contratación de barcazas y la participación privada.
Sin embargo, las restricciones anunciadas para las industrias evidencian que persisten problemas de abastecimiento, aunque el Ejecutivo sostiene que las medidas buscan proteger el suministro a los hogares.
Los empresarios advierten pérdidas económicas y riesgos para miles de empleos
El CEE recordó que, durante crisis energéticas anteriores, las restricciones llegaron a representar una pérdida de hasta 1,4 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).
El gremio advirtió que las desconexiones pueden alterar las cadenas productivas, incrementar los costos de operación y poner en riesgo miles de puestos de trabajo. Esa estimación histórica no constituye una proyección oficial de pérdidas para octubre de 2026.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) también expresó preocupación por las consecuencias de las restricciones para el comercio exterior.
Según el gremio, alrededor del 75 % del volumen de carga exportada corresponde a productos perecibles que necesitan refrigeración y continuidad operativa, por lo que los cortes prolongados podrían afectar su conservación, transporte y entrega.
Fuente: Comité Empresarial Ecuatoriano
Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.
