La provincia de El Oro concluye 2025 convertida en la cuarta más violenta del Ecuador, con más de 640 asesinatos registrados entre enero y noviembre, una cifra que supera el total anual de homicidios de 2023 y 2024. La escalada criminal está directamente asociada —según expertos— a la disputa entre las organizaciones delictivas Los Lobos y los Sao Box, conflicto que se intensificó tras la captura en España de alias Pipo, cabecilla histórico de Los Lobos.
Uno de los episodios más recientes y brutales ocurrió el martes 9 de diciembre, cuando dos hombres fueron acribillados dentro de un taller mecánico ubicado frente a un colegio en la parroquia Puerto Bolívar, en Machala, uno de los principales puertos del país. Un día antes, la provincia quedó nuevamente conmocionada tras el hallazgo de dos personas decapitadas. En uno de los casos, la Policía informó que la víctima fue secuestrada y, minutos después, su cabeza fue abandonada en una funda de regalo junto a un panfleto amenazante.
Para Kléber Carrión, exagente de Inteligencia y experto en seguridad, estos hechos reflejan la ruptura de los llamados “códigos de conducta” entre grupos criminales, cuyo objetivo ahora es maximizar el terror en la población. Explicó que desde 2024 se evidencia una pugna abierta por el control territorial entre Los Lobos y los Sao Box, una facción surgida tras la fragmentación de la estructura original.
Según estadísticas oficiales de la Policía Nacional, El Oro ocupa el cuarto lugar en número de homicidios, detrás de Guayas (más de 3.653 asesinatos), Los Ríos (1.150) y Manabí (1.145). La provincia cuenta con 714.591 habitantes, de los cuales más de 306 mil viven en Machala, epicentro de la violencia.

La presencia de grupos armados organizados está vinculada al tráfico de drogas, armas, extorsiones, secuestros y minería ilegal, delitos que se han intensificado pese a los repetidos estados de excepción decretados por el Gobierno durante 2025. En marzo, un atentado explosivo destruyó cinco viviendas, mientras que los asesinatos continuaron en canchas deportivas, manglares y zonas urbanas.
El analista Renato Rivera, de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado, advirtió que el repunte de violencia no es un fenómeno nuevo, sino una tendencia observable desde finales de 2024, con incremento del uso de explosivos y episodios críticos en el sistema penitenciario de Machala. Solo en esa cárcel se contabilizan 45 muertes, incluidas dos matanzas y dos fallecimientos masivos por asfixia, lo que, según especialistas, evidencia una gobernanza criminal persistente.
A pesar de intervenciones policiales y militares —refuerzo de inteligencia, patrullajes fluviales y entrega de embarcaciones—, los hechos violentos continúan. El 9 de diciembre de 2025, un nuevo cuerpo decapitado fue encontrado; dos días antes, un hombre de 57 años apareció muerto en un manglar. Hoy, El Oro enfrenta una crisis de seguridad profunda, con indicadores que confirman el avance del crimen organizado y la debilidad del control estatal.
Fuente: ECUAVISA
