Ecuador podría enfrentar apagones si Colombia suspende las transacciones de electricidad en represalia por el arancel del 30 por ciento anunciado por el Gobierno de Daniel Noboa, dijo este jueves a la Agencia Sputnik el analista ecuatoriano en temas energéticos Milton Pérez.

«Nosotros salimos perdiendo de largo; si nos dejan de vender energía se nos vienen los apagones», afirmó Pérez.

El expresidente del Colegio de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos de la provincia de Azuay (Cieela) recordó que la matriz energética ecuatoriana depende en un 85 por ciento de fuentes hidroeléctricas, por lo que durante el período de estiaje (bajo caudal de las fuentes hídricas por sequía) el país se ve obligado a importar energía.

«El aporte de Colombia es de hasta 450 megavatios. Nuestra demanda en hora pico está entre 4.900 y 5.200 megavatios», explicó.

Asimismo, mencionó que, según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), el déficit proyectado para 2026 ronda los 1.100 megavatios, por lo que Ecuador continuará dependiendo de importaciones durante varios años.

«Vamos a necesitar de Colombia por lo menos unos cuatro años más si no se ejecutan proyectos como Santiago o Cardenillo, o térmicos de ciclo combinado que reemplacen la potencia que hoy nos entrega Colombia», sostuvo.

El Ministerio de Minas y Energía de Colombia anunció este jueves la suspensión temporal del comercio energético con Ecuador debido a la reciente decisión unilateral de Quito de imponer aranceles a los a los productos colombianos.

La decisión de Bogotá ocurre luego de que Noboa anunciara que a partir del 1 de febrero su país aplicará aranceles del 30 por ciento a las importaciones hasta que Colombia asuma un «compromiso real» contra el narcotráfico y la minería ilegal.

UN PROBLEMA ESTRUCTURAL

Por su parte, Pérez señaló que la crisis energética ecuatoriana es un problema estructural que se repite cada año.

A finales de 2024, el país afrontó apagones de hasta 14 horas diarias debido a la escasez de lluvias, hecho que obligó a Ecuador a contratar barcazas y a adoptar un plan emergente en el cual contó con el apoyo del sector privado en la generación de electricidad.

«Como país, el tema energético es un problema que no se soluciona. Ha habido procesos fallidos que han costado millones y proyectos que nunca se ejecutan», afirmó.

Desde 2025 se han hecho denuncias públicas en Ecuador por hechos de presunta corrupción en la contratación de generadores, como los casos de las empresas Progen (EEUU) y Austral Technical Management (ATM, Uruguay), que habrían ocasionado pérdidas a Quito cercanas a 140 millones de dólares.

El experto también se refirió al deterioro del parque térmico nacional, que no permite cubrir la demanda del fluido eléctrico en el país.

«El parque térmico tiene más de 30 años de antigüedad y necesita ser reemplazado con urgencia», apuntó.

ECUADOR EN APRIETOS

El experto indicó que el Gobierno ecuatoriano deberá recurrir a soluciones emergentes para cubrir el déficit energético en el corto plazo.

«Tendrán que evaluar el uso de barcazas o pedir a las industrias que enciendan sus propios generadores para poder sopesar esta crisis», explicó.

El experto añadió que, ante las medidas adoptadas por Colombia, Ecuador estaría analizando decisiones como la suspensión del transporte de crudo por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), lo que podría generar impactos económicos para ambos países.

Tras anunciar la suspensión de la venta de energía a Ecuador, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia oficializó la medida al expedir la resolución que interrumpe las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE), como una «acción preventiva para resguardar la soberanía y el abastecimiento nacional, en un contexto de alta variabilidad climática y alertas por un posible nuevo Fenómeno de El Niño».

De acuerdo con la cartera de Estado colombiana, la decisión se apoya en análisis técnicos del balance energético, el monitoreo del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y los reportes del Centro Nacional de Despacho (CND), que advierten mayor presión sobre el sistema eléctrico y una operación intensiva del parque termoeléctrico.

Esta resolución faculta a modificar, suspender o reactivar exportaciones según la evolución climática y energética, y precisa que las entregas solo se retomarán cuando existan condiciones técnicas y comerciales adecuadas.

Mientras tanto, del lado ecuatoriano, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, señaló que su país también adoptará acciones bajo el principio de reciprocidad.

Manzano agregó que la tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP tendrá un ajuste en respuesta a la suspensión de la venta de electricidad por parte de Colombia.

Con este nuevo pronunciamiento, la tensión entre ambos países se amplía al sector petrolero, profundizando el impacto de la crisis bilateral en áreas estratégicas de comercio y energía. 

Con información de AGENCIA SPUTNIK

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