Una crisis sanitaria en hospitales públicos de Guayaquil ha encendido las alarmas tras revelarse la existencia de contenedores metálicos con decenas de cadáveres en avanzado estado de descomposición en el Hospital General del Guasmo Sur y el Hospital de Monte Sinaí. La situación evidencia graves problemas en el manejo de los cuerpos y ha provocado preocupación entre pacientes, personal médico y habitantes de los sectores cercanos.
En el Hospital General del Guasmo Sur, un informe técnico interno de marzo de 2026 señala que uno de los contenedores almacena alrededor de 50 cadáveres, entre identificados y no identificados. El documento también reconoce que existen cuerpos retenidos por más de 30 días, mientras los procesos de inhumación permanecen estancados debido a la espera de pruebas biológicas solicitadas por la Fiscalía y el Servicio Nacional de Medicina Legal.

Crisis sanitaria en hospitales públicos de Guayaquil expone fallas en el manejo de cadáveres
La alerta surgió por la presencia constante de gallinazos sobrevolando el Hospital del Guasmo Sur, atraídos por los gases de descomposición. En paralelo, el Hospital de Monte Sinaí enfrenta una situación similar. Usuarios denunciaron que el fuerte olor se percibe desde el exterior y que temen presentar quejas por posibles represalias. Imágenes aéreas difundidas por Teleamazonas muestran otros dos contenedores en la parte posterior del hospital, mientras se reportó que el sistema de refrigeración presenta fallas y solo uno de los ventiladores permanece operativo.
Autoridades aún no explican cuántos cuerpos permanecen almacenados
Hasta el momento, las autoridades de la red pública de salud no han informado el número total de cadáveres que permanecen en estos contenedores ni han presentado un cronograma para su retiro o sepultura. La ausencia de información oficial y las deficiencias en el manejo de los restos humanos han intensificado los cuestionamientos sobre las condiciones sanitarias de estos hospitales y el respeto a la dignidad de las personas fallecidas.
La crisis sanitaria en hospitales públicos de Guayaquil pone nuevamente en debate la capacidad del sistema de salud para garantizar un manejo adecuado de los cadáveres y evitar riesgos para la salud pública, mientras familiares, pacientes y trabajadores esperan respuestas y acciones urgentes por parte de las autoridades.
