La muerte del cantautor de “Mi viejo”, a los 81 años, provocó una ola de homenajes en América Latina. Artistas y amigos recuerdan al músico que convirtió el amor, la paz y la justicia social en canciones inolvidables.
Buenos Aires, 8 de octubre de 2026.- La muerte de Piero Antonio Franco De Benedictis, ocurrida el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires, desató una emotiva despedida entre artistas, compositores y personalidades de la cultura latinoamericana. Carlos Vives, Rubén Blades y otras figuras de la música se sumaron a los homenajes al intérprete de Mi viejo, cuya voz acompañó a varias generaciones durante más de seis décadas.
Piero falleció a los 81 años después de permanecer hospitalizado en Buenos Aires. Su familia confirmó la noticia mediante un comunicado difundido en sus redes sociales, en el que destacó el legado artístico y humano del músico.
La noticia provocó una reacción que trascendió las fronteras argentinas. Desde distintos países, colegas y admiradores recordaron no solo sus canciones, sino también su compromiso con las causas sociales, la paz y la dignidad humana.
Carlos Vives y Rubén Blades se suman a la despedida de Piero
El cantante colombiano Carlos Vives figura entre los artistas que dedicaron publicaciones al recuerdo de Piero. Su homenaje se suma a las expresiones de afecto de una comunidad musical que reconoce la influencia del cantautor en la historia de la canción latinoamericana.
Una de las despedidas más significativas fue la del panameño Rubén Blades, quien compartió una historia personal que revela la influencia de Piero en sus primeros años como compositor.
Blades recordó que, cuando era un joven universitario, se acercó a Piero para mostrarle Pablo Pueblo, una composición que terminaría convirtiéndose en una de las canciones más representativas de su carrera.
El músico argentino escuchó el tema y lo animó a grabarlo con su propia voz.
Aquel encuentro se transformó en un recuerdo fundamental para Blades, quien con los años desarrollaría una trayectoria marcada también por la narración de historias populares, las desigualdades sociales y la defensa de la dignidad humana.
En su despedida, el artista panameño escribió:
“Adiós Piero, colega y hermano. Gracias por tus letras y las memorias que evocan”.
Una ola de homenajes desde Argentina y América Latina
Las despedidas también llegaron desde el ámbito musical argentino, donde Piero desarrolló gran parte de su carrera.
Artistas como Alejandro Lerner, Víctor Heredia, Litto Nebbia y Jairo recordaron al cantautor mediante mensajes personales, fotografías y evocaciones de encuentros compartidos.
Lerner publicó imágenes junto a Piero y recordó el vínculo afectuoso que mantenían, mientras otros colegas destacaron su generosidad, su sensibilidad y la vigencia de sus composiciones.
A estas expresiones se sumaron publicaciones de cuentas vinculadas con la música y la producción artística, entre ellas GenX Argentina y Walter Safarian.
La despedida también tuvo una dimensión institucional. La Secretaría de Cultura de Argentina lamentó su fallecimiento y reconoció su lugar dentro de la historia de la música popular del país.
“Mi viejo”: la canción que convirtió a Piero en parte de millones de familias
Pocas canciones latinoamericanas han conseguido establecer una conexión emocional tan profunda como Mi viejo.
Publicada en 1969, la composición de Piero y el poeta José Tcherkaski se convirtió en uno de los homenajes más reconocidos a la figura paterna.
Su fuerza no radicaba en grandes arreglos musicales, sino en una interpretación íntima, capaz de transmitir ternura, admiración y el inevitable paso del tiempo.
Con los años, la canción pasó a formar parte de celebraciones familiares, homenajes y recuerdos personales en numerosos países de habla hispana.
Pero la trayectoria de Piero fue mucho más amplia.
Con temas como Para el pueblo lo que es del pueblo, Pedro Nadie y Soy pan, soy paz, soy más, el cantautor construyó una obra vinculada con la libertad, la justicia social y la solidaridad.
Del exilio a la defensa de la paz: la historia de Piero
Piero nació el 19 de abril de 1945 en Galípoli, Italia, y llegó a Argentina cuando tenía tres años.
Comenzó su carrera artística durante la década de 1960 y encontró en su colaboración con José Tcherkaski una de las etapas más importantes de su desarrollo musical.
Sus canciones sociales adquirieron una dimensión política durante los años de conflictividad y represión en Argentina.
Tras el golpe militar de 1976, el artista vivió en el exilio, principalmente en España y Colombia, país con el que mantuvo una relación profunda y del que posteriormente obtuvo la nacionalidad.
Su compromiso no se limitó a los escenarios. También participó en iniciativas educativas, culturales y sociales, especialmente dirigidas a niños y jóvenes.
En 2016 recibió el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación, un reconocimiento a su contribución a la música latinoamericana.
Ecuador también recuerda la voz de Piero
La música de Piero encontró una audiencia fiel en Ecuador, donde Mi viejo se convirtió en una canción habitual en homenajes familiares y celebraciones del Día del Padre.
El artista mantuvo una relación con el público ecuatoriano a través de sus presentaciones y visitas al país.
En 2023, durante una gira por Ecuador, atravesó un episodio de salud que requirió atención hospitalaria.
Su fallecimiento vuelve a poner en primer plano una obra que continúa siendo escuchada por públicos de distintas edades.
El último adiós a un artista que convirtió sus canciones en memoria colectiva
Piero murió a los 81 años, pero su despedida demuestra que su influencia trascendió las listas musicales y los escenarios.
La reacción de Carlos Vives, Rubén Blades y numerosos artistas latinoamericanos refleja el lugar que ocupó dentro de una generación que encontró en la música una manera de expresar afectos, cuestionar injusticias y defender la esperanza.
Su familia resumió ese legado en un mensaje:
“Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros”.
Mientras continúan los homenajes, sus composiciones permanecen como testimonio de una época y como parte de la memoria emocional de América Latina.
Piero deja de cantar, pero millones de personas seguirán encontrándolo cada vez que vuelvan a escuchar “Mi viejo”.
FIN
