Vibraciones al frenar, fugas de líquidos, alertas de batería y cambios en el rendimiento son algunas señales que los conductores deben revisar después de recorrer largas distancias.
Quito, 5 de noviembre de 2026.— Después de un feriado, un vehículo puede parecer que funciona normalmente, aunque algunos de sus componentes hayan sufrido desgaste o daños durante el viaje. Los recorridos por carreteras con lluvia, pendientes pronunciadas, baches o superficies irregulares pueden afectar los neumáticos, los frenos, la suspensión y otros sistemas, tanto en automóviles eléctricos como híbridos y combustión.

Entre las principales señales de alerta están las vibraciones al frenar, los ruidos inusuales, las fugas de líquidos, las advertencias en el tablero y las alteraciones en el consumo de combustible o energía.
Danny Álvarez, gerente de Posventa de AYASA, recomienda prestar atención a estos cambios antes de retomar los desplazamientos cotidianos, especialmente cuando el vehículo ha sido sometido a condiciones exigentes.
Las 7 señales que debes revisar en tu vehículo después del feriado
1. Vibraciones al frenar
Si el volante o el pedal del freno vibran durante la desaceleración, podría existir un problema en los discos, las pastillas o algún componente del sistema de frenado.
No todas las vibraciones tienen el mismo origen, por lo que se necesita una evaluación técnica para identificar la causa.
2. Neumáticos con cortes, deformaciones o desgaste irregular
Los golpes contra baches, piedras o bordillos pueden provocar daños visibles y, en algunos casos, afectar la estructura interna de las llantas.
También conviene verificar la presión de inflado cuando los neumáticos estén fríos y compararla con las especificaciones del fabricante.
3. Ruidos en la suspensión o la dirección
Golpes, crujidos o sonidos metálicos al pasar por irregularidades pueden estar relacionados con amortiguadores, bujes, rótulas u otros elementos de la suspensión y dirección.
Si estos ruidos aparecen después de un viaje, es recomendable identificar su origen antes de realizar nuevos recorridos largos.
4. Manchas o fugas debajo del vehículo
La presencia de líquidos puede indicar pérdidas de aceite, refrigerante, líquido de frenos u otros fluidos.
Es importante diferenciar estas fugas del agua que normalmente puede desprender el sistema de aire acondicionado.
Si se sospecha una fuga de líquido de frenos o una pérdida importante de refrigerante, no se debe continuar conduciendo hasta comprobar que el vehículo es seguro.
5. Alertas persistentes en el tablero
Los mensajes relacionados con la batería, el motor, los frenos o los sistemas electrónicos requieren atención, especialmente cuando permanecen encendidos o aparecen repetidamente.
El significado de cada testigo depende del modelo, por lo que es necesario consultar el manual del fabricante.
6. Pérdida de potencia o cambios en el consumo
Un aumento inesperado del consumo de combustible o energía puede relacionarse con factores como presión incorrecta de los neumáticos, condiciones de conducción o problemas técnicos.
En los vehículos eléctricos, la autonomía también puede variar por la temperatura, el uso del aire acondicionado, la velocidad y las pendientes.
Una reducción de autonomía, por sí sola, no demuestra que exista una falla en la batería.
7. Temperatura del motor superior a la habitual
En los vehículos a combustión y en los híbridos que incorporan este tipo de motor, un aumento anormal de temperatura puede advertir problemas en el sistema de refrigeración.
Si aparece una advertencia de sobrecalentamiento, el conductor debe detenerse en un lugar seguro, apagar el motor cuando corresponda y solicitar asistencia. No debe abrir la tapa del sistema de refrigeración mientras esté caliente.
Vehículos eléctricos: atención a la batería y al sistema de carga
Los vehículos eléctricos incorporan componentes de alta tensión que requieren procedimientos especializados de inspección y mantenimiento.
Después de circular por caminos deteriorados o zonas con acumulación de agua, es importante comprobar si existen alertas persistentes, interrupciones durante la carga o daños visibles en la parte inferior del automóvil.
Álvarez señala que estas señales deben ser evaluadas por personal capacitado.
En modelos como el BAIC EU5, que según la información comercial de la marca ofrece una autonomía de hasta 400 kilómetros bajo el ciclo de homologación NEDC, también es recomendable observar cambios importantes en el comportamiento habitual de carga y consumo.
La autonomía anunciada bajo un ciclo de laboratorio no equivale necesariamente a la distancia que se obtiene en condiciones reales de circulación.
Ante un golpe importante en la zona inferior o sospechas de daños en la batería, no se deben manipular cables, conectores ni componentes de alta tensión.
Vehículos híbridos: revisar el motor, los frenos y los sistemas eléctricos
Los automóviles híbridos combinan tecnologías eléctricas y de combustión, aunque su funcionamiento depende del tipo de sistema instalado.
En modelos como el BAIC B30 y el B60, mencionados por AYASA, los conductores deben prestar atención a advertencias electrónicas, ruidos nuevos, pérdida de rendimiento o cambios anormales en el comportamiento del motor.
También es importante revisar los frenos.
Aunque algunos sistemas híbridos incorporan recuperación de energía durante la desaceleración, esta tecnología no elimina la necesidad de inspeccionar los discos, las pastillas y los demás componentes del frenado convencional.
Las vibraciones persistentes o una reducción de la capacidad de frenado requieren una evaluación técnica.
Vehículos a gasolina: fugas, sobrecalentamiento y pérdida de potencia
En los automóviles a combustión, los viajes prolongados y las pendientes pueden aumentar temporalmente las exigencias sobre el motor y el sistema de refrigeración.
Por ello, después del feriado conviene revisar los niveles de fluidos siguiendo las indicaciones del fabricante y comprobar si existen manchas, olores extraños o advertencias en el tablero.
En vehículos como los BAIC X35 y X55, así como en otros modelos de combustión, una pérdida de potencia acompañada de ruidos inusuales o sobrecalentamiento debe ser diagnosticada.
La aparición de estas señales no significa necesariamente que el viaje haya causado una avería, pero sí justifica comprobar el estado del automóvil.
Fuente: BAIC
Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.
