Wiesbaden (Alemania), 30 oct (dpa) – La economía alemana ha crecido de forma sorprendente a pesar de las dificultades derivadas de la guerra con Irán y de la escasez de agua durante el verano, al registrar un aumento del producto interior bruto (PIB) del 0,2 % en el tercer trimestre con respecto al trimestre anterior.

De este modo, se perfila cada vez más un crecimiento sólido de la economía alemana este año, según los cálculos de la Oficina Federal de Estadística a partir de datos provisionales.

ARCHIVO – Contenedores de exportación en el puerto alemán de Hamburgo. Foto: Christian Charisius/dpa

El gasto en consumo aumentó ligeramente en el tercer trimestre. «El consumo privado fue el motor del crecimiento en el trimestre de verano. El aumento de los precios de la energía no ha empañado el ánimo de compra de los hogares», analizó Dirk Schumacher, economista jefe del banco público de desarrollo KfW. 

Sin embargo, acotó, el notable aumento de los precios del combustible y la calefacción está afectando a los consumidores, a pesar del descuento en el combustible. 

Debilidad de inversiones y exportaciones

Por el contrario, según los datos provisionales, las inversiones disminuyeron. Las exportaciones de productos «Made in Germany» también registraron una evolución más débil a principios de la segunda mitad del año. 

«La evolución de las exportaciones, que en la primera mitad del año aún era muy dinámica, se debilitó notablemente en el tercer trimestre de 2026», señaló la Oficina Federal de Estadística.

Los economistas habían previsto un estancamiento entre julio y septiembre, sobre todo por los bajos niveles de agua del verano, que dificultaros el transporte de mercancías por los grandes ríos. «Los datos muestran que la economía sigue comportándose mejor de lo esperado», resumió Jens-Oliver Niklasch, economista del Landesbank LBBW. 

En los dos primeros trimestres, la economía alemana había crecido un 0,4 % y un 0,3 %, respectivamente, con respecto al trimestre anterior. Sin embargo, la temida caída del rendimiento económico en verano no se produjo, a pesar de que los bajos niveles del Rin afectaron principalmente a sectores como el químico y el siderúrgico.

Impulso del mercado laboral

También del mercado laboral llegan actualmente noticias ligeramente positivas: el número de desempleados en Alemania descendió en octubre, con respecto al mes anterior, en 40.000 debido a factores estacionales, hasta situarse en 2,955 millones, según informó la Agencia Federal de Empleo (BA). La tasa de desempleo se redujo en 0,1 puntos, hasta el 6,3 %.

Sin embargo, el descenso del desempleo resulta relativamente débil. «Las condiciones económicas generales siguen sin ser suficientes para que se produzca una mejora en el mercado laboral», afirmó la directora de la BA, Andrea Nahles. En comparación con octubre de 2025, el número de desempleados aumentó en 44.000. 

Los economistas prevén un repunte a finales de año

El hecho de que la economía alemana haya crecido ya cuatro trimestres consecutivos despierta la esperanza de que la mala racha económica esté llegando a su fin.

También se prevé un aumento significativo en el cuarto trimestre en curso. La confianza entre los directivos de la economía alemana ha seguido mejorando últimamente, según el Instituto Ifo, en el sexto mes consecutivo. 

Según la última encuesta de los investigadores del Ifo, las expectativas de que se reactive el negocio de las exportaciones son las más optimistas desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022.

Para el conjunto del año, el Gobierno ha revisado al alza sus previsiones y prevé un crecimiento del 1,3 % de la economía alemana. El Instituto Ifo espera un crecimiento del 1,4 %. Esto pondría fin a varios años de estancamiento: en 2025, el producto interior bruto solo creció un 0,2 %, y en los dos años anteriores la mayor economía de Europa había registrado una contracción.

No se vislumbra un respiro en la inflación

Sin embargo, el consumo privado se encuentra bajo presión. Los economistas prevén que la inflación se mantenga elevada por el momento. Y es que el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que está impulsando al alza los precios de la energía, sigue sin resolverse. 

Según el Instituto Ifo, cada vez más empresas tienen previsto subir los precios. «Las empresas están reaccionando ante el fuerte aumento de los precios del crudo y del gas natural, que en la segunda quincena de octubre alcanzaron su nivel más alto desde 2022», explicó Timo Wollmershäuser, director de análisis económico del Ifo.

«En los próximos meses, la inflación seguirá aumentando tanto en los precios al productor como en los precios al consumo», agregó.

Muchas personas ya se muestran reticentes a la hora de realizar gastos importantes, tal y como revela el último estudio sobre el clima de consumo realizado por los institutos de Núremberg NIM y GfK. El 42,6 % de los 2.117 encuestados en una encuesta de YouGov para el Postbank afirmó que utilizaba sus reservas para poder hacer frente a los gastos de subsistencia.

Inversiones estatales impulsan el crecimiento

Gran parte del repunte actual se debe a las inversiones estatales de miles de millones en infraestructuras y defensa. El economista jefe de ING, Carsten Brzeski, señaló que «unos cuantos trimestres de repunte no significan automáticamente una recuperación sostenible».

Según la valoración del economista del LBBW, Niklasch, en 2027 se verá «si la reactivación de la economía es duradera o si solo se trata de un fuego de paja alimentado por la política fiscal: para lograr un crecimiento más elevado y duradero, las inversiones tendrían que aumentar en mayor medida, lo que hasta ahora no ha sido el caso».

INTERNET

Con información de Agencia DPA

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