Las grandes figuras del tenis cambiaron por una noche la cancha por la alfombra roja. Este martes, las estrellas del China Open lucieron sus mejores galas durante la Fiesta de Jugadores del torneo, una celebración en la que la cultura china, tanto tradicional como contemporánea, se fusionó con el glamour del deporte.

Alexander Zverev, Coco Gauff, Mirra Andreeva, Naomi Osaka y Flavio Cobolli estuvieron entre las figuras que se reunieron en el Centro Nacional de Convenciones de Beijing para celebrar uno de los grandes eventos del calendario internacional de tenis.

A su llegada, los jugadores fueron recibidos por artistas vestidos con trajes tradicionales chinos antes de ingresar a la alfombra roja.

La temática de la noche fue “A través de la ventana: un mundo se despliega”, inspirada en la idea de que “una ventana refleja todas las maravillas y todas las maravillas entran por la ventana”.

El concepto cobró vida durante toda la velada mediante una experiencia interactiva que combinó cultura china, moda y tenis, colocando a los jugadores en el centro de la celebración.

Zverev, Gauff, Osaka y Andreeva, protagonistas en Beijing

Durante el recorrido por la alfombra roja se proyectaron videos personalizados de cada tenista mediante juegos de luces y sombras que simulaban ventanas.

Las imágenes mostraban algunos de sus mejores momentos dentro de la cancha y también la evolución de su estilo a lo largo de los años.

Posteriormente, un robot inteligente entregó a los jugadores un bolígrafo para que firmaran el panel conmemorativo del evento antes de posar frente a las cámaras.

Pero la experiencia cultural fue mucho más allá de la alfombra roja.

Los tenistas descubren tradiciones de la cultura china

Los jugadores tuvieron la oportunidad de decorar tambores sonajeros tradicionales, fabricar cometas y recibir un sello personalizado con su nombre, inspirado en los clásicos sellos chinos.

También pudieron observar la elaboración de delicadas pinturas de azúcar hechas especialmente para ellos.

El británico Cameron Norrie, número 40 del ranking ATP, destacó las diferencias entre esta experiencia y la que habitualmente encuentran los jugadores durante los torneos disputados en Europa o Estados Unidos.

“Es bastante diferente estar aquí en China y conocer la cultura y las distintas cosas que todos están mostrando”, señaló.

“Esto no lo vas a ver en Europa ni en Estados Unidos”.

La gastronomía también acercó a los jugadores a China

La comida y las bebidas se convirtieron en otra puerta de entrada a la cultura china.

Durante la celebración se ofreció 1573 Baijiu, un conocido licor chino producido en una de las destilerías más antiguas del país.

También se sirvieron cócteles denominados Cup of Victory, elaborados con Baijiu y té espumoso infusionado con notas herbales y florales.

El programa formal de la noche comenzó con una danza tradicional china de abanicos.

Posteriormente, representantes del torneo se dirigieron a los invitados y los jugadores fueron convocados al escenario para realizar un brindis que marcó simbólicamente el comienzo del China Open.

Beijing, mucho más que tenis para los jugadores

La fiesta también permitió a los tenistas conocer una faceta diferente de Beijing fuera de las canchas.

La estadounidense Ann Li, quien participa por segunda vez en el China Open, aseguró que espera aprovechar su regreso para conocer mejor la ciudad.

“El año pasado no pude explorar mucho y este año espero poder recorrerla”, comentó. “Me encantaría conocer restaurantes y, ojalá, recibir algunas buenas recomendaciones”.

Cameron Norrie ya comenzó a hacerlo.

Antes de asistir a la fiesta, el británico visitó por primera vez la Ciudad Prohibida, uno de los lugares históricos más emblemáticos de Beijing.

“Hoy fui por primera vez a la Ciudad Prohibida y tuvimos un excelente anfitrión que nos llevó a recorrerla. Fue interesante aprender sobre el emperador”, relató.

Norrie reconoció que anteriormente había tenido pocas oportunidades de descubrir Beijing.

“Fue agradable tener el día libre y decidir hacer eso. Ahora voy a concentrarme en el tenis”, añadió.

“Esto no lo vas a ver en Europa ni en Estados Unidos”

Para Norrie, esa inmersión cultural constituye precisamente uno de los elementos que diferencian al China Open.

“Con ese toque chino, esto no lo vas a ver en Europa ni en Estados Unidos”, aseguró.

El británico destacó especialmente las diferentes actividades instaladas para que los jugadores pudieran acercarse a las tradiciones locales.

“Todas estas experiencias te permiten aprender sobre la cultura. Es muy diferente y ayuda a cambiar completamente de perspectiva”, explicó.

La espectacular, pero al mismo tiempo cercana, celebración permitió a los jugadores disfrutar de una última noche de cultura, gastronomía y entretenimiento antes de volver a concentrarse en la competencia.

Tras apagarse las luces de la alfombra roja, el protagonismo regresará a las canchas del China Open, con el inicio de los partidos del cuadro principal.

Fuente: CHINA OPEN

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