Por Mark Meadows (dpa)

Nueva York/Berlín, 4 jul (dpa) – Jürgen Klopp confirmó que está en conversaciones con la Federación Alemana de Fútbol (DFB) para convertirse en entrenador de la selección masculina, como sucesor de Julian Nagelsmann.

Klopp declaró en MagentaTV que el asunto llevará tiempo y que «tendrán que ser conversaciones intensas, porque los problemas que tenemos en este momento no están relacionados con la persona de Julian Nagelsmann». 

La DFB anunció el viernes la dimisión de Nagelsmann tras casi tres años en el cargo, a raíz de la eliminación de Alemania en los octavos de final del Mundial, tras perder en la tanda de penales contra Paraguay.

Klopp es muy consciente de lo difícil que podría resultar entrenar a la selección de su país tras tres eliminaciones consecutivas en las respectivas primeras fases del Mundial. Sin embargo, el hecho de que reconozca que se necesita un cambio radical parece ser el primer paso en su intento por volver a convertir a la selección en un rival a tener en cuenta en la escena internacional, siempre y cuando se llegue a un acuerdo para que asuma el cargo. 

ARCHIVO – Jürgen Klopp dice «estar listo» para convertirse en el técnico de la selección alemana de fútbol masculino. Foto: Jan Woitas/dpa

«El fútbol alemán se encuentra ahora, como es lógico, en un punto de inflexión. Tenemos que cambiar las cosas de raíz», declaró el exentrenador del Borussia Dortmund y del Liverpool a Magenta TV.

Klopp ya había sido considerado anteriormente uno de los principales candidatos para el puesto de seleccionador de Alemania. Actualmente es director de fútbol global en Red Bull, con contrato hasta 2029. Lleva sin entrenar desde que dejó el Liverpool en el verano europeo de 2024.

Su primera idea sobre cómo cambiar las cosas fue mantenerse pragmático. «Es, por así decirlo, todavía un proyecto sin concretar», reflexionó Klopp.

Nagelsmann fue muy criticado por ser demasiado rígido con sus ideas, especialmente por alinear al centrocampista del Bayern Múnich Joshua Kimmich, el capitán de los germanos, como lateral derecho debido a la aparente escasez de laterales derechos nacionales en la Bundesliga.

Klopp demostró en el Dortmund y en el Liverpool que, aunque prefiere ciertos sistemas como la defensa de cuatro con laterales ofensivos, son los jugadores de los que dispone los que determinan la táctica.

En el Dortmund contaba con Robert Lewandowski, un número nueve clásico, por lo que alineaba al polaco en punta y situaba a otros jugadores, como Marco Reus, a su alrededor, ya fuera por detrás o por las bandas.

La situación fue diferente en el Liverpool, donde alineó un trío ofensivo fluido formado por Roberto Firmino, Mohamed Salah y Sadio Mané. Ninguno de ellos era delantero en el sentido tradicional, y las defensas se veían desbordadas.

Alemania carece de un delantero de talla mundial, por lo que un trío ofensivo fluido podría ser la primera opción de Klopp, pero las dudas sobre la forma física a largo plazo de Jamal Musiala y sobre el estado de Florian Wirtz podrían hacer que se prestara más atención a opciones más rápidas, como Jamie Leweling, del Stuttgart.

Salah declaró la temporada pasada que el Liverpool había tenido una mala campaña bajo las órdenes del posteriormente destituido Arne Slot porque se habían alejado de los principios del «fútbol heavy metal» que se veía con Klopp.

El propio Nagelsmann afirmó, tras la eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial ante Paraguay, que su juego de construcción había sido demasiado lento.

Es casi seguro que Klopp intentará cambiar eso, con ayuda del clima más fresco de la Nations League en Europa y de la Eurocopa 2028 en las Islas Británicas.

Pero no se trata solo de la posesión: el «fútbol heavy metal» también implica presionar rápidamente a las defensas e intentar recuperar el balón en zonas delanteras del campo. Nagelsmann también quería ver esto, pero no siempre quedó patente en el calor de Estados Unidos.

Klopp insistirá en ello y, dado que ha ganado dos títulos de la Bundesliga con el Dortmund, una Premier League con el Liverpool y una Liga de Campeones con los Reds, los aficionados alemanes esperan que los internacionales presten más atención a la autoridad de Klopp, de 59 años, que a la de Nagelsmann, de 38, que solo cuenta en su palmarés con un título con el Bayern.

Jóvenes y un portero sólido

Klopp se esforzó por dejar claro que las dificultades de Alemania no tienen que ver con Nagelsmann, ya que el equipo lleva pasando apuros desde su triunfo en el Mundial de 2014. Sin embargo, podría diferenciarse de su predecesor —si finalmente toma el puesto— en que confía más en los jóvenes.

En el Liverpool, dio la oportunidad a Trent Alexander-Arnold, un desconocido de la cantera, para que se convirtiera en el lateral derecho titular. Es probable que busque talento en la Bundesliga, lo que podría darle libertad para volver a colocar a Kimmich en el centro del campo.

En el Dortmund, Klopp contaba con un sólido doble pivote en el centro formado por İlkay Gündoğan y otro jugador. Nagelsmann intentó algo similar, pero sin su centrocampista más eficaz, Kimmich.

La portería será otro tema de debate si Klopp es nombrado. El veterano Manuel Neuer ha vuelto a retirarse de la selección. Hay voces que piden que su suplente en el Bayern, Jonas Urbig, se haga con la portería de Alemania, suponiendo que se alterne con Neuer, de 40 años, en el campeón de la Bundesliga la próxima temporada.

Pero Klopp rara vez se ha arriesgado con sus porteros, le gustan las manos seguras. Apostó por Loris Karius en la final de la Liga de Campeones de 2018 y el alemán cometió graves errores en los dos goles del Real Madrid en la derrota por 3-1 que sufrió el Liverpool. Klopp aprendió la lección y fichó rápidamente al brasileño Alisson, procedente de la Roma. Un año después, por fin se alzó con la Liga de Campeones.

En el Dortmund se mantuvo fiel al sólido, aunque poco espectacular, Roman Weidenfeller, por lo que Oliver Baumann, del Hoffenheim —que fue descartado en favor de Neuer en vísperas del Mundial— aún podría tener una oportunidad con Klopp.

«Solo quiero decir que sé lo cerca que pueden estar el triunfo y el desastre en el fútbol», afirmó Klopp. La mala suerte siempre puede perseguir a un entrenador, pero Klopp parece evitarla.

Con información de AGENCIA DPA

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