Tras quedar fuera de la contienda con su propia organización política, el correísmo apuesta por una alianza con el Movimiento Amigo para conservar sus principales bastiones de poder.
Las elecciones seccionales de noviembre marcarán uno de los capítulos políticos más decisivos de los últimos años en Ecuador. Luego de que la Revolución Ciudadana quedara fuera del proceso electoral, el movimiento liderado por el expresidente Rafael Correa reorganizó su estrategia y competirá mediante una alianza con el Movimiento Amigo, Lista 16.
El desafío no es menor. El correísmo buscará mantener el control de algunos de los cargos territoriales más importantes del país con figuras de alto perfil político que intentarán preservar el legado electoral construido durante casi dos décadas.
Pabel Muñoz buscará retener Quito
Uno de los principales escenarios será la capital.
El alcalde Pabel Muñoz buscará mantenerse al frente del Municipio de Quito, considerado uno de los cargos políticos de mayor peso en el país. Su eventual reelección representaría un espaldarazo para el proyecto político de la Revolución Ciudadana en medio de un escenario nacional altamente polarizado.
La administración municipal, las obras ejecutadas y la seguridad serán algunos de los principales temas que dominarán la campaña.
Cuenca y Pichincha también serán escenarios clave
En el Austro, Jota Lloret intentará conquistar la Alcaldía de Cuenca, una ciudad que históricamente ha representado un espacio de intensa competencia política.
Mientras tanto, Alexandro Tonello buscará alcanzar la Prefectura de Pichincha, una de las jurisdicciones con mayor influencia política y económica del Ecuador.
Ambas candidaturas forman parte de una estrategia orientada a mantener presencia institucional en territorios estratégicos.
Luisa González vuelve al escenario político desde Manabí
Después de haber protagonizado las últimas elecciones presidenciales, Luisa González regresa a la contienda electoral como candidata en Manabí.
Su candidatura busca consolidar uno de los bastiones históricos del correísmo, una provincia donde el movimiento ha obtenido importantes respaldos electorales durante los últimos años.

Su participación convierte a Manabí en uno de los territorios que concentrará mayor atención durante la campaña.
Una elección marcada por la reorganización del correísmo
La alianza con el Movimiento Amigo representa una de las mayores reconfiguraciones políticas recientes.
Ante la imposibilidad de participar con su propia organización política, el correísmo optó por una estructura aliada para mantener presencia en las elecciones seccionales.
Este nuevo escenario obligará al movimiento a medir su verdadera capacidad de movilización, más allá de sus tradicionales símbolos electorales.
Noviembre definirá el futuro territorial del movimiento
Las elecciones no solo pondrán en disputa alcaldías y prefecturas.
También medirán la fortaleza política de una de las principales fuerzas de oposición del país y su capacidad para mantener influencia en los gobiernos locales.
Quito, Cuenca, Pichincha y Manabí aparecen como territorios decisivos donde se jugará buena parte del futuro político de la Revolución Ciudadana y del mapa electoral ecuatoriano.
