La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair ha generado más de 68.000 gigavatios hora (GWh) en aproximadamente diez años de operación, una producción que representa cerca de 2.900 millones de dólares en valor para el Ecuador, destacó el exministro de Energía Miguel Calahorrano.
Durante una entrevista en Radio Pichincha, el exfuncionario aseguró que los resultados obtenidos por la principal hidroeléctrica del país demuestran su importancia estratégica para el sistema eléctrico nacional. «Coca Codo Sinclair ya se pagó», afirmó.
Calahorrano explicó que, tomando como referencia los precios de generación establecidos por la Agencia de Regulación, la energía producida por la central equivale a cerca de 2.900 millones de dólares, una cifra que evidencia el aporte económico de la obra al país.
Asimismo, señaló que frecuentemente se presentan cifras que no distinguen entre el costo real de la central y otras infraestructuras que se construyeron de forma complementaria.
«Coca Codo Sinclair no costó 3.300 millones de dólares, como algunos afirman, porque ahí están adicionando al valor de la central, que está en el orden de 2.700 millones de dólares, lo que constituye el sistema de la línea de 500 kilovoltios que cubre 12 provincias y que cuesta 600 millones de dólares», puntualizó.
El exministro también resaltó el desempeño energético de la hidroeléctrica al compararlo con otras centrales emblemáticas del país. Indicó que mientras Paute Molino ha producido alrededor de 190.000 GWh en 43 años de operación, Coca Codo Sinclair ha generado más de 68.000 GWh en apenas una década.
Preocupación por el avance de la erosión regresiva
Calahorrano advirtió que la erosión regresiva del río Coca continúa avanzando y representa una amenaza para una infraestructura que aporta aproximadamente el 25% de la energía que consume el Ecuador.
«Dios no quiera que se llegue al punto en el cual la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair quede inutilizada, porque entonces lo que le espera al país es una situación sumamente grave desde el punto de vista del suministro energético eléctrico», señaló.
Ante este escenario, aseguró que especialistas ecuatorianos han desarrollado propuestas técnicas para frenar el avance de la erosión. Una de ellas contempla la construcción de un canal apoyado sobre la estructura rocosa metamórfica de Misahuallí, ubicada en la margen derecha del río Coca, con capacidad para conducir cerca de 2.000 metros cúbicos de agua por segundo.
La propuesta incluye una estructura complementaria destinada a contener la erosión regresiva y proteger las instalaciones estratégicas de la central.
Inversión para proteger una infraestructura estratégica
El exministro aseguró que estas iniciativas ya fueron presentadas a CELEC y a la Comisión Ejecutora Río Coca, encargada de atender la emergencia, aunque lamentó que no se hayan tomado en cuenta.
Respecto al costo de estas soluciones, indicó que los presupuestos conocidos oscilan entre 40 y 80 millones de dólares.
«Claro que es bastante dinero y mucho más si es que es dinero del país, si es que es dinero de todos los ecuatorianos. Pero, por eso mismo es que hay que hacer las cosas bien hechas», expresó.
A su criterio, la inversión resulta necesaria para garantizar la continuidad operativa de una central que no solo ha aportado miles de millones de dólares en generación eléctrica, sino que además constituye una de las principales fuentes de energía del Ecuador. FIN
