El calentamiento del Pacífico frente a Ecuador se mantiene en niveles elevados y las proyecciones apuntan a una nueva intensificación hacia diciembre. Sin embargo, el momento de mayor calentamiento del mar no necesariamente coincidirá con el periodo de mayores lluvias en el país.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico y Ecuador entra en los meses clave para determinar qué tan fuerte será su impacto.

El Comité Nacional ERFEN reportó a inicios de agosto anomalías de hasta 4,1 °C en la región Niño 1+2, frente a las costas ecuatorianas, mientras que en varios sectores del litoral el mar presentó temperaturas de hasta 4 °C por encima de lo normal.
Las proyecciones internacionales apuntan a que el calentamiento podría alcanzar su mayor intensidad durante el último trimestre de 2026.
NOAA prevé un 81% de probabilidad de que El Niño sea muy fuerte entre octubre y diciembre, aunque advierte que la intensidad del fenómeno no permite determinar por sí sola cuáles serán sus efectos en cada región.
La pregunta que ahora concentra la atención en Ecuador es otra: ¿cuándo se sentirá con mayor fuerza en las lluvias?
El mar ya está más caliente de lo normal frente a Ecuador
El informe técnico del Comité Nacional ERFEN del 6 de agosto confirmó que las condiciones oceánicas cálidas persisten y se han fortalecido.
En la región Niño 1+2, que comprende el Pacífico oriental frente a Ecuador y el norte de Perú, la anomalía semanal de temperatura superficial del mar llegó aproximadamente a +4,1 °C.
En Niño 3.4, correspondiente al Pacífico ecuatorial central, alcanzó alrededor de +2,3 °C.
Frente a la costa ecuatoriana, el mar registró temperaturas de entre 26 °C y 28 °C, con anomalías de hasta +4 °C en varios sectores.
Este calentamiento también está modificando la estructura del océano.
El ERFEN reportó una surgencia costera débil durante julio, junto con una profundización de la termoclina y una mayor presencia de aguas cálidas de lo habitual para esta época del año.
¿Por qué diciembre es un mes clave?
El calentamiento no se detendría en los niveles actuales. Los pronósticos internacionales apuntan a una intensificación de El Niño durante los próximos meses y a un posible máximo durante el trimestre octubre-diciembre de 2026.
El pronóstico de NOAA sitúa el valor central proyectado del índice oceánico relativo para octubre-diciembre en +2,66 °C, dentro de un rango que podría llegar hasta +3,37 °C en el extremo superior de la proyección.
Por eso, diciembre aparece como uno de los meses decisivos para observar el máximo calentamiento del Pacífico, aunque el comportamiento final dependerá de la evolución conjunta del océano y la atmósfera.
El pico del mar no significa automáticamente el pico de lluvias
Este es uno de los puntos más importantes para Ecuador.Un océano más cálido puede aportar mayor disponibilidad de humedad y favorecer determinadas condiciones de nubosidad y precipitación.
Pero no basta con que el mar esté caliente para afirmar que comenzará una temporada de lluvias intensas. El propio ERFEN ha señalado que las precipitaciones dependen del acoplamiento entre las condiciones oceánicas y atmosféricas.
En junio, por ejemplo, el Comité indicó que las lluvias observadas en Ecuador todavía respondían principalmente a procesos propios de la estacionalidad y otros sistemas atmosféricos, y no constituían por sí mismas una manifestación directa de un El Niño maduro.
Esto explica por qué puede existir un fuerte calentamiento del Pacífico durante los últimos meses de 2026 sin que ese sea necesariamente el periodo de mayores precipitaciones en Ecuador.
¿Cuándo podrían aumentar más las lluvias en Ecuador?
La temporada lluviosa ecuatoriana adquiere mayor protagonismo entre finales de año y los primeros meses del siguiente.
Por eso, si el calentamiento oceánico alcanza su máximo entre octubre y diciembre y posteriormente se mantiene el acoplamiento con la atmósfera, los efectos más importantes sobre las lluvias podrían observarse durante la temporada lluviosa de 2027.
La respuesta, además, no necesariamente será igual en todo Ecuador.Los antecedentes históricos muestran que los grandes eventos de El Niño pueden producir comportamientos diferentes entre la Costa, la Sierra y la Amazonía.
Por eso, hablar de un único escenario de lluvias para todo el país sería prematuro.
La clave estará en los próximos meses
Diciembre podría marcar el pico del calentamiento del océano, pero todavía no se puede asegurar que sea también el pico de las lluvias en Ecuador.
La señal oceánica ya es clara: el Pacífico está considerablemente más caliente de lo normal. Ahora, los científicos deben determinar cómo responderá la atmósfera y cómo esa interacción se traducirá en lluvias en cada región del país.
El escenario que se perfila para Ecuador es, por tanto, de vigilancia creciente entre octubre y diciembre de 2026, con especial atención a lo que ocurra después, cuando el calentamiento pueda coincidir con una temporada lluviosa más activa.
Con información de – El Universo
