La esperanza de ver a Ecuador avanzar en el Mundial de Norteamérica 2026 se transformó en decepción.

Decenas de aficionados que se reunieron en la plaza comercial La Pradera, en el norte de Quito, pasaron de alentar con entusiasmo a abandonar el lugar antes del pitazo final, tras la derrota 2-0 frente a México en los dieciseisavos de final.

Entre lágrimas, silencios y aplausos de resignación, los hinchas coincidieron en que la Tricolor fue ampliamente superada y no logró repetir el nivel que mostró ante Alemania.

La Pradera pasó de la fiesta al silencio tras los goles de México

Desde varias horas antes del partido, la plaza comercial La Pradera se convirtió en uno de los principales puntos de encuentro para los aficionados ecuatorianos.

Con camisetas amarillas, banderas y cánticos de apoyo, cientos de personas siguieron cada jugada de la Tricolor en una pantalla gigante. El tradicional «¡Sí se puede!» se escuchó con fuerza durante los primeros minutos, acompañado por aplausos, abrazos y la ilusión de clasificar a los octavos de final.

Sin embargo, el ambiente cambió por completo cuando México encontró los espacios y golpeó en el primer tiempo con los tantos de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.

A medida que avanzaba el compromiso, el optimismo dio paso al silencio y la preocupación entre los asistentes.

Los hinchas comenzaron a retirarse antes del final del partido

La imagen que marcó la jornada ocurrió alrededor del minuto 75.

Numerosos aficionados empezaron a abandonar el lugar, convencidos de que Ecuador no encontraría la reacción necesaria para remontar el marcador.

La salida anticipada reflejó el golpe anímico que significó la eliminación de una selección que llegaba con expectativas luego de su destacada actuación frente a Alemania.

Quienes permanecieron hasta el final aplaudieron el esfuerzo del equipo, aunque reconocieron que la Tricolor estuvo lejos de su mejor versión.

«Fuimos superados por México y los jugadores se apagaron»

Las reacciones de los aficionados estuvieron marcadas por la frustración, pero también por el reconocimiento al rival.

Hernán Guerrero lamentó el desempeño del equipo nacional.

«Es lamentable. Hay jugadores que brillan por un momento y luego ya no. Fuimos superados por México y los jugadores que supuestamente brillaron, ahora se apagaron».

Poleth Riofrío, quien vivió el encuentro con una imagen de Jesús adherida a su frente como parte de una cábala, confesó que mantenía la esperanza hasta el último momento.

«Es un poco decepcionante. Tuvimos toda la fe y las ganas de clasificar a la siguiente ronda, pero no se dio. Hay que agradecer a los jugadores, pero hoy me siento triste».

Las palabras reflejaron el sentimiento generalizado entre quienes acompañaron a la Selección durante toda la Copa del Mundo.

Lágrimas, resignación y autocrítica tras la eliminación de Ecuador

La derrota dejó escenas de tristeza entre familias, grupos de amigos y aficionados que llegaron desde distintos sectores de Quito para apoyar a la Tricolor.

Fernando Toro no ocultó su decepción al abandonar La Pradera.

«Tenemos una buena selección con jugadores que participan en Europa, pero en este partido nos faltó actitud. Regresamos al mismo juego que contra Curazao».

Pese al resultado, muchos asistentes destacaron que el proceso debe continuar y que la experiencia servirá para fortalecer al combinado nacional de cara a futuros desafíos internacionales.

Incluso extranjeros lamentaron la despedida de Ecuador

Entre los asistentes también estuvieron turistas y residentes provenientes de Alemania, Países Bajos, Francia y Colombia.

Aunque apoyaban a distintas selecciones, coincidieron en que Ecuador había despertado expectativas durante el torneo y lamentaron su temprana eliminación.

Varios destacaron el crecimiento del fútbol ecuatoriano en los últimos años y consideraron que la derrota deja importantes lecciones para el futuro del equipo nacional.

Ecuador cierra un Mundial que dejó ilusión, pero también muchas preguntas

La eliminación frente a México puso fin a la participación ecuatoriana en el Mundial de Norteamérica 2026.

Después de sorprender con una victoria sobre Alemania, la Tricolor no logró sostener ese rendimiento en el partido decisivo y volvió a mostrar problemas defensivos y falta de contundencia ofensiva.

Ahora, el reto será analizar el desempeño del equipo y preparar el camino hacia las próximas competiciones internacionales, con una generación de futbolistas que sigue despertando expectativas entre la afición.

Con información de – El Universo

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