El equipo de élite USAR ECU-01 del Cuerpo de Bomberos de Quito, enviado por el Municipio de Quito, logró sacar con vida a un adolescente de 12 años atrapado bajo los escombros en La Guaira.

Cuando las esperanzas comenzaban a desvanecerse, un grupo de rescatistas ecuatorianos protagonizó uno de los momentos más conmovedores de la tragedia que vive Venezuela tras el devastador terremoto. El equipo de búsqueda y rescate urbano USAR ECU-01, del Cuerpo de Bomberos de Quito, logró rescatar con vida a Carlos, un niño de 12 años que permanecía atrapado bajo los escombros desde hacía cinco días.

La operación se desarrolló en el sector de Macuto, en el estado de La Guaira, y fue ejecutada en coordinación con especialistas de República Dominicana, demostrando el alto nivel de preparación de los rescatistas ecuatorianos para intervenir en emergencias internacionales de gran magnitud.

Cinco días bajo los escombros: una historia que desafía toda lógica

Cada hora que transcurre después de un terremoto reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes.

Por eso, el rescate de Carlos ha sido calificado como un auténtico milagro por los equipos desplegados en la zona.

Tras varias horas de trabajo técnico y una compleja operación de extracción, los bomberos lograron llegar hasta el menor y sacarlo con vida, generando una escena de emoción entre rescatistas, familiares y habitantes del sector.

El equipo de élite de Quito vuelve a demostrar su capacidad

El grupo USAR ECU-01 forma parte de las unidades especializadas del Cuerpo de Bomberos de Quito para atender colapsos estructurales, terremotos y desastres de gran escala.

Su preparación, certificaciones internacionales y experiencia en operaciones de búsqueda y rescate han convertido a esta unidad en una de las más reconocidas de la región.

Su participación en Venezuela reafirma el compromiso del Ecuador con la cooperación humanitaria internacional y la respuesta ante emergencias.

Una misión que devuelve esperanza

Desde Venezuela, los rescatistas ecuatorianos enviaron un mensaje que resume el espíritu de la misión:

«Mientras exista una posibilidad, seguiremos buscando.»

La frase refleja el trabajo incansable de hombres y mujeres que, pese al agotamiento físico y emocional, continúan removiendo toneladas de escombros con la esperanza de encontrar más sobrevivientes.

Cada vida rescatada representa una familia que recupera la esperanza en medio de una de las mayores tragedias recientes.

Quito también exporta solidaridad

La actuación del Cuerpo de Bomberos de Quito trasciende las fronteras del Ecuador.

Su despliegue internacional evidencia la capacidad técnica alcanzada por la institución y fortalece la imagen del país en operaciones humanitarias de alto riesgo.

Mientras continúan las labores de búsqueda en las zonas afectadas por el terremoto, el rescate de Carlos se convierte en un símbolo de esperanza para miles de familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.

Porque, incluso después de cinco días bajo los escombros, la vida todavía puede abrirse paso. Fin

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