Por Klaus Bergmann, Arne Richter, Florian Lütticke y Christoph Lother (dpa)
Winston-Salem (EEUU), 26 jun (dpa) – La derrota frente a Ecuador por 2-1 en el último partido de la fase de grupos del Mundial 2026 no impidió la clasificación de Alemania a la siguiente ronda, pero sí fue una seria advertencia de lo que puede suceder a partir de ahora.
La espera para conocer al rival de dieciseisavos de final dejó paso al debate sobre el estado de forma del equipo. La primera derrota del torneo ha planteado interrogantes y también serias preocupaciones.
Nagelsmann se esforzó por encontrar un equilibrio verbal: «Las derrotas nunca son buenas, ni siquiera en un partido en el que no hay nada en juego en la clasificación. Es importante que saquemos lecciones de ello, pero que luego miremos hacia adelante».
«Ahora se trata de afrontar bien el próximo partido, darlo todo para ganar y pasar a la siguiente ronda», agregó, y subrayó que, para ello, hay que «mejorar algunas cosas».

Escocia, Suecia o Paraguay en dieciseisavos de final
Cuando el seleccionador alemán y sus jugadores se acostaron al amanecer en el hotel tras los resultados del jueves, solo quedaban tres terceros de grupo como posibles próximos rivales: Escocia, Suecia y —como opción más probable— Paraguay.
Ninguno de los tres es un rival de primer nivel. Pero tras la remontada por 2-1 contra Costa de Marfil y la primera derrota tras once victorias consecutivas desde septiembre de 2025 ante los ecuatorianos, también mucho más robustos físicamente, el pase a octavos ya no es tan seguro. Y si en esa ronda el rival es Francia…
Por suerte, no ha pasado nada
«Por suerte, ahora no ha pasado nada», declaró Joshua Kimmich tras el tropiezo ante Ecuador, una vez asegurado el primer puesto del grupo. No obstante, el capitán lanzó un aviso: «No podemos permitirnos otra derrota». Porque entonces «nos iríamos a casa», alertó.
Nagelsmann negó falta de compromiso en comparación con un Ecuador, que logró su primera victoria en el torneo, con ganas y juego físico, sus dos primeros goles en el Mundial y el pase a la siguiente ronda. «Por favor, dejad de decir tonterías, en serio. ¿Por qué los chicos no iban a querer darlo todo?», replicó a un comentarista de televisión.
Deniz Undav, que no pudo ejercer como «supercomodín», reconoció, por el contrario, que el rival había mostrado al menos más compromiso: «Tuve la sensación de que ellos lo deseaban más que nosotros. Fueron más agresivos. Para ellos aún se jugaba todo».
Kimmich también opinó sobre el compromiso de unos y otros: «Eso es lo que me molesta un poco, o lo que más me molesta: que se tuviera la sensación de que el rival quería ganar más que nosotros».
Dónde está el carisma de Neuer y otras preguntas
A la selección alemana, cuatro veces campeona del mundo, le faltó ese último empuje. Y ahora, de repente, a Nagelsmann se le presentan varios frentes abiertos.
¿Dónde está el carisma de Manuel Neuer? ¿Qué está pasando en el centro del campo defensivo, donde Aleksandar Pavlovic volvió a fallar? ¿Dónde está el empuje del capitán Kimmich, cuya sustitución al cabo de una hora, eso sí, estaba acordada? ¿Cuándo brillarán Jamal Musiala y Florian Wirtz como el dúo mágico «Wusiala»? ¿Y para qué está en Estados Unidos Nick Woltemade, que no ha jugado ni un minuto?
A Nagelsmann le queda mucho por hacer en tan poco tiempo. Como primera medida, ha ajustado los horarios. Ya no habrá un día completamente libre antes del viaje del domingo a Boston.
«Entrenaremos, porque no tenemos mucho tiempo», anunció el técnico.
En la rueda de prensa, junto al gigantesco estadio de la final, se mostró totalmente comprometido y defendió al veterano portero, señalado tras el segundo gol ecuatoriano: fue «una situación extremadamente ingrata» para Neuer.
Nagelsmann no quiere hacer grandes cambios. Colocar a Kimmich en el centro del campo junto a Felix Nmecha es una medida de reorganización que el seleccionador alemán rechaza. «¿Y qué hacemos con Pavlovic? No quiero prescindir de Felix ni de Pavlo. Creo que lo están haciendo bien. En el fútbol no se puede descartar nada, pero por el momento no hay ningún cambio previsto», afirmó Nagelsmann.
Kimmich se pronunció sobre este tema candente: «Esa es, única y exclusivamente, una decisión del entrenador. Y donde él considere que puedo ser más útil, ahí es donde jugaré».
«El lunes hay un nuevo partido»
En la Eurocopa de 2024, disputada en Alemania, Musiala y Wirtz tuvieron un comienzo espectacular. Hicieron magia y se complementaron a la perfección. Alemania celebró la llegada de un nuevo y joven dúo mágico. ¿Y dos años después? Ni por separado ni juntos brillan.
A Wirtz le falta gol, «esa jugada decisiva», dijo Nagelsmann. «Pero eso llegará, sin duda alguna», alegó. Y en el caso de Musiala, opinó, solo es cuestión de ritmo: «Todos sabemos de qué es capaz. Tenemos que sacarle todo ese potencial juntos, él también. Tiene que creer en sí mismo y no darle tantas vueltas a las cosas».
«Sabemos que necesitaremos un mejor rendimiento en la fase eliminatoria, sea cual sea el rival», dijo Neuer. Al menos hubo dos noticias positivas. El criticado Sané por fin marcó y también colaboró bien en defensa. Y se espera que el joven Nathaniel Brown pueda sustituir a un David Raum desbordado. Nagelsmann se mostró combativo: «El lunes hay un nuevo partido».
