La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair se construyó durante el Gobierno de la Revolución Ciudadana sin embargo su planificación data de décadas atrás, cuando el extinto Inecel (Instituto Ecuatoriano de Electrificación) estudió el enorme potencial hidroeléctrico de los ríos Quijos y Salado. De hecho, en 1976, el Inecel contrató los primeros estudios que definieron al proyecto “Coca Codo Sinclair”. En noviembre de 2016, se inauguró la central hidroeléctrica, que le ahorra al país aproximadamente 720 millones de dólares al año. Sin este proyecto el Ecuador hubiera tenido que recurrir a la generación térmica de las barcazas piratas más costosa y contaminante.

Antes de 2007 solo el 47% de la generación eléctrica era hidroelectricidad. A la fecha, el 94% de la energía generada es hidroelectricidad y Ecuador tiene una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, ha señalado el exministro de Energía Miguel Calahorrano.

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COCA CODO SINCLAIR EN 4 AÑOS DE OPERACIÓN LE AHORRÓ AL ESTADO MÁS DE 2.800 MILLONES DE DÓLARES EN COSTOS DE GENERACIÓN DE ENERGÍA.

Considerando los costos de financiamiento, Coca Codo Sinclair estará pagada en su totalidad en 3 años más. Los cálculos son con valores promedio estimados a partir de información 2020.

El costo de la central Coca Codo Sinclair está dentro de los parámetros internacionales de un buen precio. Por esta gigante obra no existe informe alguno de la Contraloría General del Estado o sentencia judicial alguna que haya determinado un sobreprecio en la central hidroeléctrica.

Los indicadores de Coca Codo Sinclair son mejores que los promedios globales de 2020. el costo de instalación está en 1.700usd/Kw. el factor de capacidad es del 50%. el costo nivelado de generación es 0,03 usd/Kwh

El exfuncionario señaló que el contrato de construcción de Coca Codo Sinclair prevé las garantías técnicas y económica que garantizan los derechos del Estado. “Una obra de esta magnitud requiere un mantenimiento permanente, el gobierno de Moreno debe responde que hizo estos cuatro años para salvaguardar el proyecto”.

Microfisuras debe ser corregidas por el contratista y no son un problema estructural

La existencia de microfisuras en los distribuidores deben ser corregidas por el contratista, las mismas no son un problema estructural y no representan un peligro para la operación o la seguridad de la hidroeléctrica, la CELEC no debe recibir definitivamente la obra hasta que no se solucionen todos los inconvenientes, reiteró Calahorrano.

También insistió que el Ministro y el gerente de CELEC deben garantizar la oportuna defensa de los intereses del Estado y las inversiones que se requieran para garantizar la operación normal de la central.