Según Zhao, las palabras de Blinken van en contra de las promesas públicas de la administración estadounidense de mantener una posición neutral en las disputas del mar del Sur de China, siembran la discordia entre los países de la región y socavan la paz y la estabilidad regionales.

Pekín rechaza las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, que denunció sus pretensiones sobre el mar del Sur de China, informó el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Zhao Lijian.

“La declaración de EEUU ignora hechos objetivos sobre el problema del mar del Sur de China, viola las normas del derecho internacional (…) es sumamente irresponsable, (y por eso) China expresa su descontento y firme protesta”, dijo Zhao en una rueda de prensa.

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Según Zhao, las palabras de Blinken van en contra de las promesas públicas de la administración estadounidense de mantener una posición neutral en las disputas del mar del Sur de China, siembran la discordia entre los países de la región y socavan la paz y la estabilidad regionales.

El portavoz calificó la declaración como “absolutamente desacorde a la realidad” y la decisión de la Corte Internacional de Arbitraje de La Haya, que rechazó las pretensiones de Pekín sobre la totalidad del mar del Sur de China, como un papel sin valor alguno.

“Está claro que la decisión de la Corte de Arbitraje es una farsa política”, declaró Zhao.

 Este domingo, Antony Blinken, reafirmó la postura de la administración precedente de que las reclamaciones territoriales de Pekín sobre el mar del Sur de China son ilegítimas y que el país asiático continúa coaccionando e intimidando a los Estados costeros del Sudeste asiático, amenazando la libertad de navegación en esta vía marítima.

Desde hace décadas Pekín mantiene una disputa territorial con varios países vecinos por las islas ubicadas en el mar de China Meridional.

El 12 julio de 2016, la Corte Internacional de Arbitraje de La Haya dictaminó que no hay evidencias históricas de que Pekín haya ejercido un control exclusivo sobre las aguas del mar del Sur de China, que reclama casi en su totalidad y que es disputado también por Brunéi, Filipinas, Malasia y Vietnam.

Con información de Agencia Sputnik