Es que se acerca la hora de la gran victoria popular y ya estamos listos. Hasta con música. Con el acordeón del Andrés.

¡Se armó la fiesta democrática! Andrés, el mismo que ostenta con enorme capacidad y absoluta legitimidad la candidatura triunfadora a la Presidencia de la República, aquél que abunda en propuestas viables, proyectos que suman multitudes, programas que devuelven la esperanza, ése mismito, ha sabido tocar el acordeón. Y lo hace bien, al decir de uno de los maestros de Don Medardo y su Players, que generosamente le invitaron a tocar con ellos. Un pequeño receso para dar rienda suelta a nuestra alegría, con un Líder joven, experimentado, cargado de títulos académicos internacionales, que habla cuatro idiomas, que se ganó el encanto de la masa. Es que se acerca la hora de la gran victoria popular y ya estamos listos. Hasta con música. Con el acordeón del Andrés.

Ya no aciertan qué hacer. Con lo de los cartelitos en manos de menesterosos venezolanos que claman por pan y solidaridad, les salió el tiro por la culata, porque la gente rechazó tanto cinismo y descaro. Empapelaron con inmensos letreros y ostentosos cartelones que escandalizan a los pobres. Vacíos, huecos, como el grito del que alega “yo no fui” el del feriado bancario y nadie le cree. Angustiado vuelve a la carga muy mal aconsejado. Durán Barba recogerá su plata y seguirá la ruta de sus perversidades, pues quedó al descubierto  que para él y “esa gente” el pueblo no es más que una manada de simios a ser amaestrados para el odio. Siempre con la complicidad de las cajas de resonancia de los medios sicarios.  Acá como que le falló, los simios se quedaron en el bando de los odiadores.

El Ecuador de todos volverá a ser esa orquesta afinada, sonora y armoniosa que construyó la grandeza del País en la Década Ganada, con obras extraordinarias y en pleno servicio que claman por el retorno del estado de bienestar. En cada provincia, ciudad, pueblo, comunidad, por lejano que esté, hay una obra trascendental que cambió su vida en  salud,  educación, vialidad, control de inundaciones, hidroeléctricas, en infraestructura. Ése es el pueblo que levanta la bandera de la Esperanza y apoya la recuperación de la Patria, como acaba de hacerlo la CONAIE, cuyas bases de pueblos y nacionalidades apoyan la agenda del progresismo; pero no olvidan que les mandaron al Páramo. ¡Toma tu Guamote!

El banquero sale a la campaña tratando de esconder su terrible pasado: atraco bancario, su protagonismo en todos los gobiernos neoliberales, con cargos de Superministro, de Gobernador represor. Pero nadie le cree. Entrega dádivas por toneladas para comprar el voto y el CNE mira a otro lado. Complicidad, es un delito electoral. Pero al banquero la gente no le cree ni le quiere. Y para consolarse, sigue contando plusvalía por miles de millones que le rinden sus múltiples empresas off shorts, sus escandalosas inmobiliarias ilegales en USA, sus bancos en el exterior. Pidió y le concedió su pana cogobernante, la devolución de un millón y medio de dólares de la contribución que le debía a los damnificados del terremoto de Manabí y Esmeraldas. Y nos viene con que no ha gobernado con Moreno. ¿Y todo el paquete de Leyes atroces aprobadas con sus votos en la Asamblea Nacional? ¿Y la mañosa Consulta del 7 veces sí con lo que destruyeron la Patria? ¿Y la vacunación selectiva VIP? Siameses unidos por el bolsillo.

Señor banquero, no somos su cuenta bancaria. Este es un País de forjadores de riqueza colectiva y de bienestar social. No puede llevarse esa riqueza apenas el 2% de la población, dejando en la miseria a la inmensa mayoría del 98%. Sólo el pueblo salva al pueblo. Jamás un baquero. Póngale música, Presidente Araúz, que por el horizonte ¡ya regresa la Patria!

Artículo firmado por Juan Cárdenas

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