Este mensaje va dirigido a los indecisos, a esos compatriotas a quienes les sigue costando decantarse por una de las 2 opciones de la papeleta. Si hasta ahora no han tomado una decisión es porque saben que lo que nos jugamos en esta contienda es algo muy delicado, no es una elección más.

Solo quiero pedirles dos cosas: La primera que no olviden: No olviden a Javier, Paul y Efraín, no olviden octubre de 2019; no olviden a nuestros muertos en exceso por la pandemia, no olviden el pago anticipado de la deuda, no olviden a los vacunados VIP, no olviden el reparto de los hospitales, no olviden los recortes en educación, en seguridad, en salud, no olviden a Romo, no olviden a Moreno, no olviden a quienes aprobaron sus leyes.

La segunda cosa que les voy a pedir es que sonrían: Que sonrían a nuestros médicos, que sonrían a los vecinos que ayudaban a nuestros enfermos, que sonrían a nuestros becarios, que sonrían a nuestros maestros, que sonrían a las trabajadoras del hogar, a nuestros vendedores ambulantes y a los pequeños empresarios, que sonrían a los que se levantan a las 6 de la mañana para trabajar, y a los que se levantan a las 6 de la mañana y no tienen donde ir a trabajar, que sonrían a las madres solteras con trabajos precarizados, que sonrían a nuestros hermanos indígenas.

Sonrían, no olviden… Y sí tienen razón, hay motivos para desconfiar de la política, los hay. Pero, ¿saben qué? Hoy tenemos la oportunidad de votar por el único proyecto que se opuso firmemente al gobierno de Moreno, por el único binomio cuyas propuestas benefician a los de abajo, a la mayoría. Este 11A tenemos la oportunidad de sepultar a los mismos de siempre para caminar hacia el futuro, a lo nuevo, al recambio generacional, a la dignidad. Vota con esperanza.

Texto de Abraham Verduga

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