Eliminaron los Ministerios de Justicia, del Interior, el Coordinador de Seguridad, la Escuela de Guías Penitenciarios; redujeron el presupuesto para la Rehabilitación Social, con el pretexto de la austeridad. ¿Hicieron algún estudio previo para la toma de esas decisiones?: ¡NO! La única motivación que les inspiró fue EL ODIO. Lo dijo el banquero en 2017, dejando muy en claro que era él quien mandaba y gobernaba, que prefería afectar la economía del país, con tal de acabar con el correísmo”. He allí la fórmula de la perversidad: odio más persecución, es la clave para la destrucción total del País.

¡Hipócritas!, ahora se escandalizan con la macabra carnicería que se consumó el fatídico 23 de febrero: 79 seres humanos asesinados, masacrados, mutilados, estrangulados, incinerados en 3 cárceles del País, donde impera la fuerza brutal y sanguinaria de bandas que operan a sus anchas desde sus celdas, provistas de armas de fuego, cortantes y punzantes, teléfonos celulares y más contactos de última tecnología. ¿Quién ingresa este armamento e insumos? Es toda una conjura saturada de droga, dinero sucio, sicariato y la supremacía diabólica de quien más dolor genera. Resolvieron la prelibertad del capo de los Choneros. En diciembre le liquidaron a bala. Esa sangre clamó por más sangre. Ajuste de cuentas llaman en el submundo. Y todavía se atreven a sugerir una supuesta vinculación de este monstruoso crimen que aterra al Ecuador, con el correísmo. Qué cinismo. Somos una organización política revolucionaria, responsable de la Década Ganada que construyó la Patria incluyente del Buen Vivir, del Sumak Kawsay, el estado de bienestar. Están aterrados porque volveremos con el voto y el cariño popular.

En octubre de 2019 la fuerza pública utilizó todo su arsenal represivo, incluso con bombas caducadas. Lo dice el informe de la Defensoría del Pueblo, avalado por la CIDH que reconoce el uso excesivo de la fuerza. Murieron más de una docena de inocentes víctimas; a los más les vaciaron el ojo. Heridos y detenidos por miles. Esos “valientes” fueron galardonados. Pero se demoraron en controlar los motines carcelarios. Es que la política de Seguridad ha sido desmantelada para “acabar con el correísmo”. ¿Si cachan?

Las vacunas para el Covid en fase experimental y los vacunados pertenecen a las castas privilegiadas cercanas al poder. El Ministro de Salud Pública va a la picota legislativa donde será censurado por unanimidad. Curiosa afinidad oficial por una gastronomía de farándula. El País se cae en pedazos. Siguen apostando por el boicot a la segunda vuelta. En ese escenario se le ocurre dos “brillantes” medidas: eliminar los Ferrocarriles del Estado: y enviar después de la halada de orejas del CAL, nuevamente su proyecto de Ley económico urgente para ¡PRIVATIZAR EL BANCO CENTRAL DEL ECUADOR! Pero astutamente le dan la engañosa envoltura de “defensa a la dolarización”, como la de Ayuda Humanitaria que atropelló todos los derechos de los trabajadores.

Frente a este sombrío panorama, caracterizado por la opacidad de la incertidumbre y de palmarias contradicciones, les pregunto: ¿Entendieron? Ni yo…

Artículo firmado por Juan Cárdenas

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