Varios representantes de diferentes sectores y países de América Latina y el mundo a través de un comunicado público evidenciaron su rechazo a las “maniobras que el Consejo Nacional Electoral del Ecuador ha venido imponiendo para poner obstáculos a la fórmula presentada por el progresismo en Ecuador.

“Quienes suscribimos el presente comunicado, investigadoras, investigadores, académicas y académicos, científicas y científicos, artistas, feministas y representantes de redes y organismos no gubernamentales de distintos países de América Latina y del mundo, manifestamos nuestro rechazo a las sucesivas maniobras que el Consejo Nacional Electoral de Ecuador ha venido imponiendo para poner obstáculos a la fórmula representada por Andrés Arauz, con procedimientos abiertamente antidemocráticos y lesivos de la libertad de expresión y de participación, con el fin avieso de retrasar las elecciones que deben de celebrarse el próximo 7 de febrero.

En estos tiempos, en donde el devenir de la humanidad se ha visto tan amenazado en diversos países, nos preocupa como algunos gobiernos, y específicamente la derecha internacional que todavía cabalga en el decadente y criminal sistema neoliberal, rompan con la democracia que dicen defender y sigan con sus prácticas autoritarias, coloniales, patriarcales y dictatoriales Es el caso de las acciones que ha tomado el hasta ahora presidente de Ecuador, Lenin Moreno y su gobierno mediocre y represivo.

Primero, el Consejo Nacional Electoral quiere imponer pruebas Covid a los observadores de los 16 candidatos a la Presidencia para los casi 40 mil lugares de recepción del voto, pruebas de alto costo para una población empobrecida producto de su nefasto mandato. Dicho requerimiento viola las reglas internacionales, favorece al candidato banquero que entiende el juego democrático como comprar la presidencia, y coloca al Estado en el ojo de los organismos internacionales pues viola los protocolos que han sido usados en las elecciones recientes de Bolivia y de Estados Unidos, y que son una condición de garantía para el pleno ejercicio del voto libre y secreto, en Ecuador y en todo el mundo.

Indudablemente que la Pandemia nos obliga a ser prudentes, al mismo tiempo que profundiza una crisis que desde algunas décadas se ha venido agudizando. Nuestras sociedades están más empobrecidas, hemos entrado en un umbral entre luz y oscuridad, y estamos insoslayablemente obligados a girar dentro del juego democrático que haga posible un mundo seguro, que cuide la vida, que sea sustentable con la naturaleza y solidario con los gobiernos de la región, soberano, des-colonial, feminista e intercultural. Pero con estas maniobras, el gobierno del Lenin Moreno, con su mañosería, solo busca favorecer a los banqueros para quienes gobernó durante cuatro años.

Segundo, denunciamos como académicas y académicos, universitarios en general, la casi nula transparencia que hasta ahora ha tenido el proceso electoral. Las elites siguen pensando que el Ecuador es una finca que ellos deben seguir dirigiendo con los peones a su mando y sus órdenes emanadas por alguna divinidad. La prohibición de acceder a las distintas plataformas electorales, pone en evidencia la discrecionalidad con la que se quiere manejar las elecciones para poder mantener la corrupción institucional que gangrena al servicio público, tal y como ha ocurrido en estos últimos años. No hay democracia cuando se favorece a los partidos de los ricos y menos cuando se recurre a la discrecionalidad para gestionar un proceso democrático.

Por último, desde que la derecha usa como recurso el lawfare para perseguir a los partidos y las personas de izquierda y reformistas, ello sólo favorece la ideología del gobierno caracterizada por su mediocridad y justifica la corrupción con la narrativa de correismo y anticorreismo, buscando que los otros candidatos pretendan ganar votos promoviendo una imagen negativa del expresidente Rafael Correa. De manera insólita pero reprobable, el Consejo Nacional Electoral de Ecuador, busca prohibir el uso de la imagen del expresidente Correa, cuando ellos mismos mantuvieron su memoria viva para destruir la democracia, porque han descubierto que el Correismo sigue vivo entre la mayoría de la población. Con una serie de reglas antidemocráticas han proscrito su nombre, lo han querido borrar de la memoria del pueblo y ahora prohíben su imagen en la campaña electoral. Sin duda que todo lo realizado hace parte de la locura por negar algo que, con sus acciones, más bien avivan y mantienen presente a una de las figuras más importantes de la historia reciente de Ecuador”.

Firmantes:

Axel Didriksson T. Presidente para América Latina de la Global University Network for Innovation (GUNI).
Freddy Javier Alvarez G, ex rector de la Universidad Nacional de Educacion del Ecuador, y coordinador del Nodo Ecuador de la Cátedra Unesco Universidad e Integración Regional.
Carmen Caamaño. Profesora-investigadora de la Universidad de Costa Rica. (UCR). Movimiento La Universidad No se Vende.
Célia Elizabeth Caregnato. Profesora-Investigadora, Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Red de Investigación sobre Evaluación de la Educación Superior de Brasil
Damián Del Valle. Coordinador de la Plataforma Regional de Integración Universitaria -PRIU-CONADU, Argentina.
Elvin Calcaño. Analista Político. Universidad Autónoma de Madrid, España. Ex Director de Relaciones Internacionales de la UNAE-Ecuador.
Marcos Manuel Ibarra Núñez. Profesor de la Universidad Autónoma de Zacatecas. Ex docente de la UNAE-Ecuador.
Gaspard Estrada. Analista Política. Universidad SciencePo, Francia.
Andrés Felipe Mora. Profesor de la Universidad Nacional de Colombia (UNC); Mesa Amplia Nacional de Profesores.
Arturo Ramos Núñez y María Teresa Lechuga Trejo. Coalition of Contingent Academic Labor (COCAL)-México-Estados Unidos-Canadá.
Ana María Hernández. Consorcio para el Diálogo Parlamentario y Equidad. Oaxaca, México.
Daphne Cuevas. Directora Ejecutiva del Consorcio para el diálogo Parlamentario, México.
Pilar Muriedas Juárez. Coordinadora de Territorios de Cultura para la Equidad, México.
María Eugenia Chávez, periodista, México.
María Romero. Directora de la Fundación Internacional Baltazar Garzón, A.C., México
Julia Didriksson, activista feminista. La conectiva, México.
Arantza García Gómez. Activista feminista y periodista, México
Mchelle Guillén Muñoz. Activista feminista y gestora intercultural, México.

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