Miles de cuerpos quedaron insepultos. Los más fueron a parar en la anónima fosa común de la cruel indolencia. Y para que vean que son muy caritativos los del gobierno tripartito de banqueros, oligarcas y traidores, se “gastaron” en ataúdes de cartón.

Miles de cuerpos quedaron insepultos. Los más fueron a parar en la anónima fosa común de la cruel indolencia. Y para que vean que son muy caritativos los del gobierno tripartito de banqueros, oligarcas y traidores, se “gastaron” en ataúdes de cartón. ¿Qué más quieren? Las fundas para cadáveres tuvieron que esperar porque había que arreglar el sobreprecio. La repulsa fue general. Al traste con el supuesto “modelo exitoso”, desenmascarado por el dolor de la pobreza. Cómo maldice “ésa gente” la mala hora en que se aliaron al banquero que se perfila inexorablemente a un nuevo fracaso. Pese a que manejaron a su antojo el CNE, bloqueando la candidatura del Alvarito, todo se les derrumba por el caño de la politiquería odiadora, aunque prometan por los “muertos que fallecieron”

Estamos en plena campaña. Salió la derecha reaccionaria con todo. Contrató refuerzos locales y foráneos. El requisito es que odien a Correa. Y mientras más odian, más crece la decisión nacional por la recuperación de la Patria atormentada por la agenda saqueadora de los privatizadores que hasta el último pretenden hacer del gobierno su mejor negocio. El exportador de “agua virtual” se ahoga en sus propias contradicciones. Se proclama líder indígena y hace poquito se alegró públicamente del golpe contra Evo, apoyó con qué entusiasmo la consulta mañosa del 7 veces si y mostró su preferencia por los banqueros causantes y beneficiarios del atroz atraco bancario del 99. El sector indígena y campesino que repudia a los “ponchos dorados” de una dirigencia desprestigiada, mira hacia la esperanza de retornar al Sumak Kawsay. La gente recuerda al Yaku como abogado de las mineras. Son los fantasmas del pasado. Para mentir y comer pescado hay que tener mucho cuidado.

Inauguraron el tercer eje vial internacional en la frontera norte, obra de la Revolución Ciudadana que por ser tal, fue duramente atacada como el “puente a ninguna parte”, con el testimonio de primeras planas de los medios complotados. Eso sí, tuvieron la precaución de tapar con una sábana el símbolo de “Ecuador ama la vida”, no vaya a ser que el pueblo descubra la farsa, digo la tapada.

En cada pueblo hay un recuerdo tallado en la memoria colectiva en obras, acciones y principios como la dignidad y la soberanía nacional, con la que trapearon el país, dizque para “acabar con el correísmo”. ¡Imposible!, los grandes anhelos no se matan; viven en la gratitud ciudadana y emergen como ahora para reivindicar la Nación ¡para todos y todas!

Artículo firmado por Juan Cárdenas

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