La vida de Arthur, un perro blanco mestizo, cambió en noviembre del 2014./ El Comercio

“No puedo respirar y no puedo ver por todas mis làgrimas. Tu vida era màs grande que la vida misma y todavía te veo y te escucho en todas las partes de la casa”.

Esas son las palabras que el deportista sueco Mikael Lindnord le dedica a su mejor amigo, Arthur, el perro aventurero ecuatoriano, para confirmar su muerte, la mañana de este miércoles 9 de diciembre del 2020.

Con una fotografía que muestra Arthur -feliz, incluso con una expresión risueña y una sonrisa- se despide de él. “Tenías un corazón más grande que el de la mayoría. Tu alma era hermosa y pura. Es extraño, pero amabas la nieve incluso más que los niños y tu espíritu de lucha era más fuerte que cualquier cosa que haya presenciado”, escribe en sus redes sociales.

Lindnord, además, evoca el compañerismo de Arthur, que lo acompañó durante más de seis años a él y a sus hijos: “Amaba a su hermano y hermana como si fuera un ser humano. Nunca les pides que disminuyan la velocidad o que se lo tomen con calma, y ​​Dios sabe por lo que has pasado”.

Más información en El Comercio digital

- Publicidad InText -